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domingo, octubre 07, 2012

Caídos en el olvido


A veces una simple frase leída en algún sitio te hace cavilar y te lleva por caminos que nada tienen que ver con el tema de lo que estabas leyendo. Y eso me pasó a mi visitando el blog "El Macasar", que me encontré al final de una entrada con esta frase: las cosas simples las devora el tiempo.... No se por qué esa frase me hizo pensar en la cantidad de cosas que devora el tiempo que es como una riada que va arrastrando todo a su paso, cosas que fueron útiles ya no lo son y van desapareciendo de nuestras vidas y caen en el olvido como si nunca hubieran existido hasta que un día reparas en una de ellas que quizás quedó olvidada y piensas que lo que en otro tiempo fue muy utilizado y casi imprescindible hoy sólo es un trasto inútil.

Una de estas cosas que devoró el tiempo son las aldabas. Se podría decir que eran unos buenos medios de comunicación porque servían para avisar en las casas que llegaba un visitante. Por la forma de golpearlas se podía incluso adivinar si el visitante venía en son de paz o con ganas de pelea, si el que llegaba era de la familia o un desconocido, si la llamada era pidiendo entrar o sólo un aviso o señal convenida de antemano.

Poco a poco fueron desapareciendo de las puertas sustituidas por los timbres primero y los interfonos después. Es raro encontrar aldabas en las puertas de los edificios hoy en día, pero recorriendo las calles de la parte vieja de las ciudades todavía se pueden encontrar algunas, la mayoría llenas de polvo u oxidadas que saben que el tiempo que les queda es el mismo que el de las puertas a las que están sujetos, o quizás menos, y el mismo que el de las casas que esas puertas guardaban.






Otras, muy pocas, están mejor conservadas quizás porque los edificios que los conservan quieren mostrar que hubo un tiempo en que casa y dueño eran importantes.





otras más sencillas en los que no se buscaba nada mas que su utilidad.



de algunas ya sólo queda el soporte que todavía le da un aspecto más triste


pero más triste es todavía cuando no quedan mas que dos agujeros en la puerta y que mucha gente ya ni podrá deducir que es lo que en un día no muy lejano había allí.


Si, el tiempo en realidad se lleva por delante a las cosas pequeñas, a las grandes, a las importantes y a las que no lo son.

21 Comments:

Blogger Francisco Arsis said...

Es muy curioso tu post, Leo. Cierto es que las aldabas ya no forman parte de los nuevos edificios, con lo que están condenadas a desaparecer, aunque bien es verdad que siempre quedarán casas antiguas y restauradas que las conservarán. Algunas de las que expones son realmente atractivas, y entristece pensar que, con el tiempo, se deterioren hasta el punto de quedar como aquellas de las que solo queda un par de feos agujeros. Ni siquiera soy capaz de recordar la última vez que golpeé una aldaba para que me abriesen la puerta del edificio, pero estoy seguro de que más de 30 años si que hace...

octubre 07, 2012 8:41 a. m.  
Blogger Ligia said...

Es verdad. Ya se ven poco o casi nada. Aquí en La Laguna, hay algunos edificios históricos que todavía las conservan. A mí me gustaban las manos... Abrazos

octubre 07, 2012 8:56 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

¡Menuda colección de aldabas que has reunido! Aquí les llamamos llamadores y en muchas casas antiguas conviven con los timbres, por lo que ya están de decoración de la puerta. En otras ocurre lo que ahí, que están en casas abandonadas y no se sabe que está peor, si la puerta o la aldaba.

octubre 07, 2012 9:00 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Fracisco Arsis – Da tristeza verlas llenas de polvo y en algunos casos oxidadas, son la imagen de la decadencia. Yo tampoco recuerdo cuando tuve que utilizar alguna aldaba, ahora todo son timbres cada vez más sofisticados.

Ligia – Por aquí casi todas están en casas inhabitadas, algunas casi en ruinas. Las que yo fotografié no son muy espectaculares, pero es lo que va quedando, a saber a donde fueron a parar las otras.

Senior Citizen – Por aquí también se les llama así, pero utilicé la palabra aldaba porque era como rescatarla a ella también del olvido.
La de tu foto es muy bonita y seguro que en sus buenos tiempos lucía mucho más.

octubre 07, 2012 9:44 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

Bonita colección de aldabas, en la puerta de casa de Broto tengo una manita para poder golpear la puerta, aunque como también hay un llamador eléctrico, normalmente la gente opta por este último.

octubre 07, 2012 9:47 a. m.  
Blogger Tawaki said...

Una estupenda colección de aldabas. Son muy bonitas las de un pueblo de Teruel llamado Albarracín. Allí suelen tener forma de dragón.

octubre 07, 2012 9:50 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Unjubilado - :-) Si algún día pasara por Broto te haría una visita y utilizaría la aldaba para llamar, me parece mas entrañable.

Tawaki - No conozco Albarracín pero las referencias que tengo son de un pueblo precioso.

octubre 07, 2012 9:55 a. m.  
Blogger Francisco Espada said...

Muchas veces, sin saber cómo, una frase ajena nos lleva a reflexionar y a desviarnos hacia un mundo olvidado en el que de otra forma no habríamos caído. Un magnífico mostrario de aldabas que hoy sólo tienen función de adorno.
Saludos

octubre 07, 2012 11:01 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Francisco Espada - Eso es lo que me pasó a mi con la frase del blog de Senior Citizen, ella se refería a una cosa y yo me fui a otra que nada tenía que ver.

octubre 07, 2012 11:46 a. m.  
Anonymous Leonor said...

Yo tengo una vecina que en su puerta tiene esta bella reliquia de tiempos pasados. Es triste que determinadas cosas caigan en el olvido.
¡Saludos, Leodegundia!

octubre 07, 2012 12:57 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Leonor - A mi me encantaría tener una también pero ya no es posible.
Saludos a ti también.

octubre 07, 2012 4:48 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Eres única, te retas a ti misma.A ver que se me ocurre para publicar en el blog?Y ahí lo tenemos,ni más ni menos que desarrollar un post sobre las aldabas, tu capacidad creativa es inmensa.
Yo ten'ia una, de mi casa del pueblo,y se la di a mi hijo. Ya quedan pocas, en mi ciudad, como adorno, en algunos edificios antiguos las respetan. Un abrazo Guille

octubre 07, 2012 9:36 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Guille - Jaja, mi capacidad creativa está más oxidada que las aldabas y pronto desaparecerá como ellas.

octubre 09, 2012 9:49 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Cualquier día un arquitecto de moda pone una aldaba en la puerta de la casa de 2 millones de €. A partir de ese momento aldabas por todas partes.

octubre 09, 2012 12:57 p. m.  
Blogger fonsado said...

Muestras silenciosas de una época, no muy lejana, en donde la electricidad y aún menos la electrónica, no estaban permanentemente en nuestras vidas y casas.
En algunos casos eran tan bellas y espectaculares, que popularmente han sido consideradas como atributos femeninos. Bella colección.
Un abrazo Leo.

octubre 11, 2012 6:38 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Salamandra - Pues no me extrañaría porque algunos son muy bonitos, aunque utilidad ya no se les ve.

Fonsado - La pena es que por mas que busqué los que quedan ya no corrientucos, supongo que los mejores alguien los habrá requisado.

octubre 14, 2012 11:27 a. m.  
Blogger Trini Reina said...

Pues precisamente hoy ya he leído dos veces la palabra "aldaba". Aquí, en tu casa y en un poema.

A mí me gustan y aún, en algunas casas de mi pueblo, queda alguna.

La de la mano me ha traído recuerdos de mi niñez. Había un portalón enorme con una aldaba así y, los niños ataban una cuerdecilla a ella y la hacían sonar desde lejos. Cuando el dueño de la casa salía a abrir, los niños, entre risas echaban a correr...

Besos

octubre 20, 2012 1:01 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Yo recuerdo también otra forma de llamar a las casas con cancela de hierro que daba a un patio: metías la mano entre los barrotes y había una cuerda de la que se tiraba y hacía sonar una campanilla dentro.

octubre 21, 2012 8:59 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

TriniReina - En los pueblos es más fácil que quede alguna, en las ciudades la posibilidad es menor porque se tiraron la mayor parte de las casas que las tenían para hacer modernos edificios que no las tienen.

:-) Esa travesura era muy habitual y luego se cambió por tocar los timbres y echar a correr.

Senior Citizen - Es cierto, yo también lo conocí.

octubre 21, 2012 12:03 p. m.  
Blogger nfer said...

Hace algunos años, no muchos, tomé la foto a un templo de alguna religión, cuya aldaba es - todavía está - maravillosa.

Pero va a ser que mi destino está marcardo: aparece una señora que aparca su cochazo en la casa de al lado, y sale a increparme :

"esto es un lugar sagrado, está prohibido sacar fotos por seguridad"

¿por seguridad de quién? era una aldaba magnífica, y de subirla a la nete, no daría datos (el templo está casi siempre cerrado a cal y canto, imposible saber a quién pedir permiso). Una pena que esta vecina confundiera una foto de una aldaba con una presunta agresión e invasión a la privacía del templo.

octubre 27, 2012 6:03 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Nfer - Pues fue buena pena porque por lo que dices de lo maravillosa que es, debería de ser mas conocida.
Yo tampoco entiendo que seguridad podías haber agredido haciendo esa foto, pero en fin, ya se sabe, hay gente para todo.

octubre 28, 2012 7:50 a. m.  

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