El rincón de Leodegundia

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domingo, enero 22, 2012

Malos augurios


Este año 2012 parece que no llega como dicen que llegan los recién nacidos, con un pan debajo del brazo. Ni los astros ni los hados parece que quieran suavizar los malos momentos por los que pasa este planeta Tierra.

Si hacemos caso a las noticias que se publican, según el calendario maya el 21 de diciembre de este año el sol recibirá un rayo desde el centro de la galaxia lo que acabaría por desestabilizarnos.

Algunos interpretan esto como una transformación física y espiritual de la Tierra que nos conduciría a una nueva era, pero hay a quien esto no le basta y lo adorna añadiéndole grandes catástrofes.

Esta interpretación viene a poner los pelos de punta teniendo en cuenta que llevamos un tiempo en el que las catástrofes naturales son muchas y grandes: terremotos, tsunamis, inundaciones, sequías extremas, volcanes en erupción…… Y por si el calendario maya no fuera suficiente viene Nostradamus, el de las profecías, y anuncia un gran cataclismo que coincide en la fecha con la del calendario maya, o sea, para diciembre. Y si esto no os parece suficiente no os preocupéis, al parecer un planeta llamado Niburu también quiere tomar parte en el descalabro generando un caos climático.

¿Verdad? ¿mentira? no lo se, de momento y mientras llega ese 21 de diciembre nos las tendremos que ver con otras catástrofes muy cercanas como el paro, la subida de impuestos, la falta de créditos, el recorte de sueldos, la subida de los precios…… Si logramos sobrevivir a todo esto a lo largo del año tal vez también podamos hacerlo a los malos augurios de mayas, Nostradamus y Niburu.

domingo, enero 08, 2012

Viaje de ida y vuelta

En tiempo de vacaciones mucha gente opta por viajar, gusta conocer otros lugares y otras costumbres. Hay quien luego regresa con pena pues lo que encontró les gustó y lo pasaron muy bien, pero otros por alguna razón no encuentran lo que esperaban y deciden regresar a toda prisa.

Y eso le sucedió estas pasadas Navidades a un ser mitológico de mi tierra. Todo contento decidió dejar las brumas del norte para instalarse, según él, en las tierras luminosas del sur. ¿Qué esperaba? no lo se, pero no lo debió de encontrar porque no tardó ni dos días en regresar pitando para quedarse de nuevo bajo los cielos grises del norte.

Os preguntareis quien es este personaje que no supo adaptarse a un lugar tan bello y alegre como el sur, pues es un Trasgu. Este ser mitológico un tanto especial, es un duende al que le gusta mucho introducirse en las casas y arreglarlo todo dejando la casa limpia y ordenada. Ya se que esto dicho de esta manera parece algo estupendo, pero hay que aclarar que otra de sus características es su mal humor y cuando le sale a relucir tira todo lo que encuentra, rompe los cacharros y altera el sueño de los habitantes de la casa porque tanto en sus momentos buenos como en los malos, actúa por la noche.


Es un ser pequeño y muy feín el pobre, pero que cuando está de buen humor resulta simpático. Viste más o menos como todos los duendes siendo lo más representativo de su atuendo su gorro rojo. Es fácil distinguirlo de otros duendes porque en su mano izquierda tiene lo que aquí se llama un furacu, o lo que es lo mismo, un agujero.

Su entrada en una casa no suele ser bien recibida porque tarde o temprano suele dejar aflorar su mal humor y poner patas arriba cualquier habitación, sobre todo la cocina que es su lugar preferido. Quitárselo de encima no es fácil pues incluso hubo gente que decidió abandonar su hogar instalándose en otra parte pero el Trasgu se trasladó con ellos diciéndoles “Yo tamién ando de casa mudada”.

Pero no todo está perdido si en vuestra casa entra uno de estos personajes, hay fórmulas para poder deshacerse de él. Una de sus características es que le gusta que le manden hacer cualquier tarea que él procura desarrollar con eficacia y eso le resulta tan importante que cuando no puede realizarla se avergüenza y se marcha a otro lugar. Al parecer lo mas eficaz es pedirle que traiga un paxu (cesto) lleno de agua o bien que coja del suelo un copín de llinaza (una medida de semillas de linaza), como usa la mano izquierda y la tiene agujereada no puedo hacerlo o poner blanca una pelleja de carnero negro.

No es habitual tener en una casa una pelleja de carnero ni negro ni blanco, como tampoco las semillas de linaza, pero ¿quién no tiene algún cesto? así que nos os preocupéis si algún día un Trasgu se cuela en vuestra casa y no congeniáis y queréis que se marche.

En el caso de este Trasgu viajero no hizo falta nada de eso ya que él, después de romper una taza y crear algún problema en el ordenador de la dueña de la casa, decidió marcharse sin invitación y sin causar mas daños, comportamiento extraño, todo hay que decirlo, en un personaje que tiene sus arrebatos de malhumor y que puede llegar a ser una verdadera pesadilla para los habitantes de la casa en donde se cuele.

A estas horas supongo que seguirá avergonzado por no haber conseguido su propósito de instalarse en el sur y tan escondido como él estarán los motivos de regresar sin que mediara invitación alguna a hacerlo por parte de la dueña de la casa que lo había acogido con simpatía.

martes, diciembre 13, 2011

Navidad 2011



Campanas de gloria
echadas al vuelo
repican y dicen
por la inmensidad,
que hay paz en la tierra
y hay luz en el cielo
repican y dicen
¡Feliz Navidad!

(Villancico)

Y esa felicidad es lo que deseo para todos los que por aquí pasáis, y no sólo durante la Navidad, si no para siempre.

domingo, diciembre 11, 2011

Eres como…

Los humanos se sienten muy superiores a los animales y actúan a veces como si estos no existieran o no tuvieran ningún valor, sin embargo no pueden evitar referirse a ellos en muchas ocasiones incluso cuando en realidad se están refiriendo a otros congéneres.


Veamos algunas de estas frases que se utilizan con frecuencia y fijémonos que en la mayoría de las ocasiones conllevan un significado negativo. Podemos empezar por la cabra, cuando se quiere llamar loco al alguien se le dice “estás como una cabra”, la palabra loco no aparece, se da por hecho que las cabras están locas cuando no es cierto. Otra frase muy utilizada es la de “la cabra siempre tira al monte” dando a entender que se obra según la naturaleza de cada uno.

El cerdo no sale mejor parado ya que es la representación por excelencia de persona sucia, de hecho para nombrar a alguien que no es limpio se le aplican todos los sinónimos de cerdo: cochino, marrano, gorrino, gocho, puerco… Pero no sólo se le nombra en caso de falta de limpieza, también se aplica su nombre a una persona ruin y mezquina “es un cerdo” y como no, al que come sin modales “come como un cerdo”.

Un animal al que quizás se nombra en mayor número de veces es el burro pues siempre se encuentra ocasión para definir así a una persona carente de delicadeza o a la que se le considera ignorante “es un burro” Pero en este caso si hay que decir que al menos se le reconoce que es un trabajador incansable “trabaja como un burro”. Y no nos olvidamos de él cuando se quiere convencer a alguien de que está en un error y que debe de rectificar “hay que apearle del burro”.

Otros que no son tan cercanos no dejan de ser nombrados pero eso si, en menos ocasiones, como por ejemplo el lirón que se le aplica a la persona que duerme mucho, o la cotorra que viene a ser el sinónimo preferido aplicado a la persona que habla demasiado, o el lince cuando se quiere decir que alguien tiene muy buena vista o es muy sagaz “es un lince para los negocios”, y no nos olvidemos del zorro aplicado a las personas astutas y taimadas o bien cuando alguien se quiere hacer el distraído, y la liebre sinónimo de persona que corre mucho pero que también se le aplica a algún caso inesperado que nos sorprende “cuando menos se espera salta la liebre”.

La vaca se emplea para distintos significados, por ejemplo llamarle vaca a una mujer implica que está gorda y por lo tanto el tono es bastante despectivo “está como una vaca”. O cuando es una persona muy pesada y esta vez no por los kilos si no por lo pelma “es más pesada que una vaca en brazos”. Pero también se emplea para referirse a algunas personas de gran prestigio dentro de una profesión y a las que se considera intocables, pero eso si, aquí no se emplea una vaca cualquiera, es “una vaca sagrada”. Y hablando de vacas flacas y vacas gordas nos referimos a los periodos de escasez o abundancia y esto viene de la interpretación que hizo José de los sueños del faraón, supongo que todos los recordáis.

Y quizás por ser los más cercanos a nosotros, tanto perros como gatos son nombrados más asiduamente que los demás animales.

Veamos que pasa con el perro. Se dice “perro viejo” a las personas cautas y con experiencia,
“echar los perros a alguien” es echar una bronca,
“estar como los perros en misa” es estar fuera de lugar y además estorbando,
si de alguien dicen que tiene "cara de perro" es que su semblante expresa hostilidad o reprobación,
“morir como un perro” es morir solo, abandonado y sin ayuda,
“tratar a alguien como a un perro” es maltratar a alguien,
“echar como a un perro” expulsar a alguien de algún lugar.
Estas tres últimas frases son realmente denigrantes para el perro y demuestran a las claras el poco valor y respeto que se les otorga a estos animales porque llevan implícito el maltrato que se le puede dar a un perro viéndolo la gente como algo normal.

Y los gatos por lo que se ve sirven para cosas muy variadas. Cuando se habla de un “gato de siete colas” se están refiriendo a un látigo.
Cuando se dice “hasta el gato” quiere decir que es todo el mundo pero si se dice “cuatro gatos” la cosa cambia pues entonces significa poca gente y sin importancia.
Pero se le reconoce su instinto luchador, por eso a veces se emplea “como gato panza arriba” cuando alguien lucha para defenderse.
También sirve para definir un engaño “dar gato por liebre” o cuando hay algo oculto “hay gato encerrado” o “llevarse el gato al agua” que es triunfar en una confrontación.
Y no olvidemos que también se emplea cuando queremos indicar que alguien no se lava lo suficiente, sin llegar a ser “como un cerdo” pero si que esa persona se lava poquito, sin mojarse apenas.

Y esta es una pequeña muestra de las muchas veces que nombramos a ciertos animales pero sin pensar en ellos realmente. Desde aquí me gustaría hacer un llamamiento para que en vez de nombrarlos tantas veces nos preocupáramos más de quererlos y respetarlos como se merecen pues de ellos recibimos muchas cosas buenas que la mayor parte de las veces ni apreciamos.

domingo, diciembre 04, 2011

Buscar protección

El hombre a pesar de ir por la vida como si fuera el dueño y señor del universo en el fondo se sabe frágil y vulnerable y por eso busca protección en todo aquello que crea le pueda favorecer tanto a nivel personal, como familiar o laboral.

Existen creencias de que hay fuerzas superiores a las que se les atribuye poder suficiente para lograr esa protección y que reciben distintos nombres. En China se les llaman guardianes, guardianes celestiales, ya que los sitúan en las constelaciones que dividían el cielo en cuatro sectores. A cada sector se le asigna un animal que es el encargado de transmitir las energías necesarias para que la buena suerte proteja a personas y posesiones.

Los cuatro guardianes se disponen en forma de cruz, en el norte se sitúa la Tortuga que protege de la mala suerte, opuesta a ella, en el sur está el Fénix que cuida lo relacionado con el trabajo, al este se encuentra el Dragón que protege a la familia y las finanzas y es símbolo del éxito y al oeste sitúa al Tigre que representa la fuerza.

Por eso los chinos cuando construyen un edificio tienen muy en cuenta la orientación que debe de tener pues de esos puntos cardinales surge una energía determinada que protegerá la construcción y a todos aquellos que habiten en ella.

Cuando se visita el Templo del Refugio del Alma en Hangzhou, nos encontramos con el Pabellón de los Reyes Celestiales que tiene un espléndido altar en forma de pagoda en el que se haya un gran Buda Maitreya dorado y sonriente



En los laterales de la sala se encuentran las esculturas que representan a los Cuatro Guardianes que protegen el templo y que aquí están representados por cuatro figuras, dos muy sonrientes y otras dos de aspecto fiero. Doy por hecho que los sonrientes serán los encargados de atraer la buena suerte mientras que los de aspecto fiero asustarán a la mala suerte y desgracias que intenten acercarse al lugar por ellos protegido.





A pesar de que busqué información para conocer más sobre estos guardianes y el por qué unas veces se les represente de una manera y otras de forma diferente, no encontré nada, así que nos quedaremos con estas imágenes y con la esperanza de que también nos protejan a todos nosotros.

domingo, noviembre 27, 2011

Quejarse en exceso

Normalmente cada vez que tenemos que realizar un trabajo solemos quejarnos mucho porque no nos apetece hacerlo y esas quejas, en ocasiones y a mi forma de entender, son excesivas. Hay trabajos que hoy en día ni siquiera deberíamos de tenerlos como tales ya que la ayuda de que disponemos es muy grande y en realidad no somos los que hacemos el trabajo si no los que, por decirlo de alguna manera, ayudamos.

Esta sesuda reflexión se me ocurrió cuando estando en la frutería esperando mi turno escuché a una mujer quejarse de que tenía que poner la lavadora y sus palabras fueron: “otra vez a poner la lavadora, estoy cansada de tanto lavar”. De pronto me vinieron a la memoria aquellas pobres mujeres que en cualquier estación de año tenían que ir a lavar al río o a los lavaderos públicos, aquello si que era lavar y no lo que se hace ahora que nuestro trabajo se limita a seleccionar la ropa, meterla en la lavadora, añadir el detergente y pulsar un botón.


Todavía recuerdo yo aquellas tablas de lavar de superficie ondulada en donde se frotaba la ropa una y otra vez hasta que las manchas desaparecían. Aquellos baldes repletos de ropa sucia que volvían del río como si nunca se hubieran utilizado, sábanas de blancura inmaculada que nada más lavadas se extendían en la hierba o en los setos de zarzas o arbustos que bordeaban el río para que les diera el sol y que eran rociadas con agua a cada poco para aumentar su blancura. Si, aquello si que era trabajar.

Se arrodillaban las lavanderas poniendo ante si la tabla, metían sus manos en el agua sin importar si estaba helada, agua que acababa por mojarles también las piernas. Y que decir de los dolores con los que acababa su cuerpo, la espalda y las manos eran los más afectados, manos que en invierno se llenaban de los temidos sabañones. ¿Y ahora nos quejamos por tocar un botón?

Para amenizar aquel duro trabajo, los ríos o los lavaderos se convertían en los centros de encuentro en donde se daban a conocer todas las noticias: riñas, amores y desamores, líos familiares….. nada quedaba en secreto, aquel era el lugar de emisión desde donde se esparcían hacia todos los lados.

Tan importante y tan cotidiano era este trabajo que muchos artistas quisieron dejarlo reflejado en sus cuadros y a continuación, como homenaje a aquellas sufridas trabajadoras os dejo con algunos de ellos.


Casimiro Sainz (1853-1898)


Jean François Millet (1814-1875)


Jorge Oramas (1911-1935)


Leon Augustin L´Hermitte (1844-1925)


Manuel Colmeiro (1901-1999)


Paul Gauguin (1848-1903)

domingo, noviembre 20, 2011

Tiempo de castañas


Cuando llega el otoño uno de los productos estrella en mi tierra es la castaña. Durante mucho tiempo fue un alimento base que quitó mucha hambre y aunque ahora ya está fuera del menú habitual, se sigue utilizando en muchas recetas. Se pueden comer tanto asadas como cocidas, y son empleadas para hacer purés o pudines y como postre especial podríamos nombrar el marrón glacé.

Pero cuado llega el frío como mas apetecen son asadas. Por las calles hay puestos que las venden, eso si, últimamente a precio de oro, y que antes las entregaban dentro de unos cucuruchos de papel de periódico que ahora, quizás para parecer más higiénico, es un papel blanco. Esta forma de presentarlas nos sirven además para calentar las manos mientras disfrutamos comiéndolas.


Hay muchas clases de castañas entre las que podríamos destacar:

castañas de leche que son muy tiernas por estar el erizo aún verde
castañas de paré una variedad muy buena, quizás la mejor para comer
castañas mayuques o pilongas que se secan al humo y se pueden guardar todo el año.
castañas valdunes que son las de mejor calidad.
castaña de Indias o loca que es una castaña no comestible, de la que hay la creencia de que el que la come no crece más.


Podríamos nombrar muchas más, pero como muestra creo que es suficiente ya que quisiera hacer ahora referencia también a los distintos significados que tiene la palabra castaña y que nada tienen que ver con este fruto otoñal.

Como todos sabemos se le llama castaña a un golpe que se le propina a alguien
Le dio una castaña que lo dejó tieso
Familiarmente también se emplea esa palabra para referirse a una borrachera
Menuda castaña que lleva
Sirve también para expresar que alguien saca de un apuro a otra persona
Sacar las castañas del fuego
Un golpe dado con el coche
Se dio una castaña tremenda
Y no sólo sirve para referirse a golpes, en peluquería también se emplea esa palabra para referirse a una especie de moño que se hace en la parte posterior de la cabeza.
También se utiliza para referirse al aspecto envejecido y arrugado de una persona
Está como una castaña mayuca


Como veis la palabra castaña se utiliza mucho, pero volvamos a las castañas originales, a las de comer. En Asturias llegada esta época se lleva a cabo lo que aquí se llama amagüestu, o lo que es lo mismo, una reunión de personas para asar las castañas que entre bromas y risas se comen acompañadas normalmente de sidra dulce.

Hace unos días se celebró como desde hace unos años, un amagüestu en la calle Gascona, conocida como el Bulevar de la sidra, en el que se consumieron 1.400 kilos de castañas y mil litros de sidra dulce, fue todo un éxito y los asistentes seguro que ya esperan poder disfrutar del próximo amagüestu.



Antes de cerrar el tema de las castañas me gustaría también deciros que en esta época se hace referencia a lo que aquí se llama “el viento de las castañas” es un viento caliente que coincide con la caída de las castañas de los árboles y que se dice que produce locura y que lleva a mucha gente a suicidarse. Siempre oí hablar de él y desde luego si se que existe ese viento caliente por estas épocas otoñales porque lo noté, lo que no podría asegurar es que influyera en la gente hasta el punto de lograr que algunas personas se suicidaran, pero escuchar esas noticias si las escuché.

Muchos caminos están bordeados de castaños que llegado este tiempo se ven alfombrados con este sabroso fruto que queda al alcance de todo aquel que no tema pincharse con la envoltura de púas en que está encerrado.




Nota: Las fotos del amagüestu (5 y 6) son tomadas del periódico La Nueva España.