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domingo, abril 15, 2012

Pequeños rincones

En todas las ciudades hay pequeños rincones escondidos que muchas veces pasan desapercibidos para los visitantes e incluso también para los mismos lugareños. Eso es lo que sucede aquí en Oviedo con una pequeña plaza escondida entre callejuelas estrechas en el casco antiguo de la ciudad.








Es la plaza llamada del Paraguas.


Esta plaza se proyectó como mercado para la venta de leche que antes se realizaba en la Plaza de Trascorrales. Hablamos del año 1929 en que las lecheras acudían a Oviedo desde sus aldeas con su mercancía cargada sobre burros y no regresaban a sus casas hasta el anochecer y dado que entonces llovía mas que ahora, el ingeniero municipal, Ildefonso Sánchez del Río, con idea de que estuvieran resguardadas, construyó esta plaza empedrada en cuyo centro levantó una gran cubierta con forma de paraguas. Está hecha en hormigón armado y con bovedillas de fibrocemento.


En la Plaza de Trascorrales y como recuerdo a estas vendedoras de leche, fue colocada en 1996, una escultura de Linares que representa a una lechera y todo lo que utilizaba en su trabajo, el burro, animal tan útil para el transporte y que tiene las patas trabadas para que no se escape, portando les banastres, esas cestas en las que se cargaban les marmites o caramañoles que son las vasijas para la leche, el caldero para que el burro pudiera beber, también se ve en el suelo un cesto que posiblemente lo utilizaran para la mantequilla. La lechera lleva un vestido sencillo bajo el mandil, un pañuelo en la cabeza, calza madreñas, calzado de madera muy práctico en el campo y típico de esta tierra, y en su mano derecha se puede ver que porta un tanque que es ese jarro pequeño con asa que era la medida de capacidad para la leche y en la izquierda un paraguas que dado lo mucho que llovía antes era casi un acompañante obligado.


Pero volvamos a la Plaza del Paraguas. Antes de su remodelación, allí había una iglesia románica, la de San Isidoro, que fue demolida hacia el año 1923 y de la que gracias al centro de Estudios Asturianos, se conservó  su portada que fue emplazada en el Campo San Francisco, en donde sigue y que os muestro a continuación.










Hay más pequeños rincones en mi ciudad que os enseñaré en otra ocasión.

14 Comments:

Anonymous unjubilado said...

Bonita historia, como puedo observar y tu has comentado en alguna ocasión, son pocas las calles que son llanas en Oviedo.
Fue en 1922, cuando fue demolida la antigua iglesia románica de San Isidoro.
Detrás de la fuente Cuatro Caños situada en Corredoria Alta en la calle del mismo nombre, se localiza un lavadero con una techumbre en forma de paraguas realizada por el arquitecto Ildefonso Sánchez del Río, artífice de la Plaza del Paraguas de Oviedo de la que este lavadero constituye un anticipo.
Datos entresacados de la enciclopedia de Oviedo.

abril 15, 2012 6:21 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Muy interesante el post de hoy con ese paraguas tan curioso y el pórtico trasladado, que da una imagen mágica al haberlo emplazado en medio de la vegetación. Y es bueno que en las ciudades se conserven estas cosas para recordar a las generaciones futuras lo que fue la vida en su ciudad, como vivieron sus antepasados.

abril 15, 2012 9:36 a. m.  
Blogger Ligia said...

Precioso los rincones que nos muestras hoy, Leo. Abrazos

abril 15, 2012 10:02 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Unjubilado - :-) Tu como siempre haciendo los deberes, tendré que volver a darte buena nota. Y si, aquí calles llanas hay muy pocas.
La fecha de la demolición de la iglesia no debe de estar muy clara porque no en todos los sitios aparece la misma, yo puse 1923 porque fue la que encontré más veces.

Senior Citizen – Para mi estos pequeños datos de mi ciudad son importantes, me gusta saber como fue transcurriendo la vida aquí, :-) quizás con la edad me estoy volviendo nostálgica.

Ligia – Puede que no sean una maravilla, pero creo que tienen su encanto.

abril 15, 2012 10:18 a. m.  
Blogger Francisco Espada said...

Magnífico reportaje, Leodegundia, lo que me permite entrar en el conocimiento de tu tierra, tan distinta de la mía, tan atractiva.

abril 15, 2012 11:15 a. m.  
Blogger Alejandra Sotelo Faderland said...

Hermosa escultura de la lechera, un gusto llegar a tan escondida plaza y sus tesoros. la escultura es un viaje a otro tiempo,otra epoca, gente que trabajo y pocas veces es recordada: es una maravilla el nivel de detalle.
El Portico romanico salio ganando con el nuevo emplazamiento donde puede lucirse todo lo que quiera entre el verde del follaje.
Esperamos mas detalles de la ciudad!

abril 15, 2012 2:33 p. m.  
Blogger Trini Reina said...

Hay tantos rincones por descubrir en nuestras ciudades y que por las prisas pasan desapercibidos.

Esta escultura de la lechera creo que la recuerdo de un post donde nos mostraste algunas de ellas repartidas por Oviedo.

Espero conocer más rincones de tu tierra.

Besos

abril 15, 2012 7:35 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me conformaré con lo que ya nos has mostrado en otro post, este y los que te quedan.Tendrán su aquel, pero el sabor que le imprimes y el suyo propio las hace únicas,


Un abrazo Guille... y yo aqui

abril 16, 2012 3:55 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

...Y por una vez sé por experiencia propia de lo que escribes. En mi única visita a Oviedo, buscando un sitio donde comer terminé en una terraza junto a la escultura de la lechera. Me ha hecho mucha ilusión recordarlo.

abril 16, 2012 9:28 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Francisco Espada – Me alegra que te haya gustado y por supuesto, tu tierra y la mía son muy diferentes, pero ambas hermosas.

Alejandra Sotelo Faderland – Mi ciudad está adornada con un buen número de esculturas, algunas realmente bonitas.
Y sobre el pórtico la pena es que de aquella iglesia sólo quede esta pequeña parte, pero en fin, creo que fue buena idea conservarla.

TriniReina - :-) Tienes buena memoria, efectivamente hice en una ocasión un reportaje de las esculturas.

Guille – Supongo que poco a poco irán apareciendo mas rincones, algunos de los cuales supongo que no los conozco ni yo.

Salamandra – En la plaza de Trascorrales hay varios restaurantes, pero como yo no suelo comer fuera de de casa, sólo conozco uno, el Cogollu.

abril 16, 2012 11:43 a. m.  
Anonymous Fuga said...

Eres única, creo que le enseñanza se perdió una gran profesora, es un placer seguirte por Oviedo.
La fotografía nos ha dado otra visión, nos hace detener la mirada y captar detalles que antes nos pasaban desapercibidos.
Oviedo es una ciudad preciosa para vivir, acabo de volver de Berlín, uffffffff, hablamos.
Abrazos.

abril 18, 2012 1:04 p. m.  
Blogger PEPE LASALA said...

Qué preciosidad, recuerdo de cuando estuve la plaza del burrito, que creo que justo a la izquierda hay una taberna, no sé si me equivoco. Tu blog me trae bonitos recuerdos, muchísimas gracias. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

abril 20, 2012 6:56 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Fuga – Bienvenida, veo que ya estás de vuelta de tu viaje.
Aunque se viva muchos años en una ciudad, muchas veces hay rincones que se nos pasan desapercibidos.

Pepe Lasala – En esa plaza hay varios sitios para comer o tomar algo, suele estar muy concurrida.

abril 22, 2012 9:22 a. m.  
Blogger Tawaki said...

Me encantan esos rincones. No me sonaba la plaza, pero la escultura de la lechera sí. Seguramente habré paseado por allí sin saber muy bien dónde estaba.

abril 24, 2012 6:47 p. m.  

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