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domingo, febrero 17, 2013

Lentejas


Las lentejas tienen fama de ser una de las legumbres más beneficiosas para la salud porque tienen muchos nutrientes, ricas en proteínas, vitaminas, minerales y fibra. Son muy apropiadas para cualquier dieta favoreciendo sobre todo a los que tienen colesterol, anemia, enfermedades cardiovasculares, diabetes…..

Existen unas cuantas variedades de lentejas, pardina, verdina, rubia, beluga, lenteja de Puy, Urad Dal, y posiblemente alguna más, pero yo sólo utilizo dos, la pardina y la verdina.


A mi siempre me gustaron las lentejas por eso no me olvidaré nunca lo que pasó hace ya muchos años siendo yo una niña. Resulta que en el pueblo en donde vivíamos entonces, casi nadie comía lentejas y un día en que mi madre contaba a una amiga todas las bondades de las mismas, su amiga le pidió que cuando volviera a hacerlas le mandara la prueba. Dicho y hecho, el primer día en que mi madre las cocinó me llamó y me dijo: "Vete a casa de Antonia y llévale estas lentejas para que las pruebe". Fue un sufrimiento para mi porque a todo lo largo del camino fui aspirando el olor que desprendían y la boca se me hacía agua, hasta el punto de que si llego a tener una primogenitura como Esaú, yo también la hubiera vendido a cambio de ellas. Pero ni tenía primogenitura ni era una niña traviesa y desobediente, así que cual caperucita sin lobo recorrí el camino y llegué a casa de Antonia y le dije: "De parte de mi madre para que las pruebes".

Y entonces ¡horror! Antonia destapó el recipiente, miró las lentejas y dijo: "Yo esto tan negro no lo pruebo" y sin más las tiró a la basura.

Yo no era capaz de moverme, las lentejas por las que yo había sufrido todo el camino y que por ser una niña buena y obediente no me las había comido, estaban ahora esparcidas en la basura.


A pesar del paso de los años, muchos ya, no se me olvida. Pero tengo la suerte de que gracias a que mi madre me enseñó a cocinarlas las puedo comer cuando quiero porque ya sabéis lo que se dice "Lentejas, comida de viejas"

32 Comments:

Anonymous unjubilado said...

No sabía yo que había lentejas de tantos colores, yo las que como y hasta hace poco no era un plato de mi devoción, son siempre del mismo color, las que me sirven.
Yo conocía otro dicho "Hay lentejas, si quieres las comes y si no, las dejas".
Claro que en ocasiones se cambiaba la sentencia por "Hay lentejas, si quieres las comes o si no también"

febrero 17, 2013 9:32 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

Se me había olvidado, a Antonia, era como para llevarle otro plato y echárselo por la cabeza, acompañado de uno, con calamar en su tinta, "este es para que lo veas y lo huelas, pero me lo voy a comer yo"

febrero 17, 2013 9:35 a. m.  
Blogger TriniReina said...

:):):)

Vaya si era desagradecida y maleducada la Antonia:)

Yo las hago poco y sólo las pardinas. Sí, me gustan, pero de tarde en tarde y recién apartadas del fuego y un plato no demasiado grande.
La próxima vez que la cocine me acordaré de la Antonia y, por supuesto, de ti:)

Besos y lentejas

febrero 17, 2013 9:45 a. m.  
Blogger Francisco Espada said...

Un saludo cariñoso, Leodegundia. En mi casa es un plato muy habitual.

Un abrazo

febrero 17, 2013 9:58 a. m.  
Blogger Una mirada... said...

Eso que se perdía, la no comedora de lentejas. Y mira que resulta extraño que, tratándose de un pueblo, no fueran las lentejas un plato con presencia habitual en la mesa.

No entiendo de variedades, pero son exquisitas.

febrero 17, 2013 10:06 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

A mí me gustaban tanto las lentejas de niña que, cuando las hacían en casa de mi abuela me avisaba para que fuera a comerlas allí además de las veces que las ponían en mi casa. Yo uso la pardina y otra que no se como se llama, que es más clara y más grande. Las dos son buenas y una costumbre que tengo heredada de mi madre es añadirle en el plato un poquito de vinagre.

febrero 17, 2013 10:30 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Unjubilado – Yo tampoco conocía tantas variedades de lentejas ya que normalmente sólo se ven esas dos que cito y que para mi son suficientes.
La pobre Antonia nunca llegó a probarlas y yo creo que peor para ella, pero ya sabes que la comida entra muchas veces por los ojos.

TriniReina – Antonia no era mala persona pero no admitía muchas novedades en lo tocante a la comida.
Veo que a ti te gustan pero no demasiado, sin embargo a mi me encantan.

Francisco Espada – En la mía también.

Una mirada – A mi como estaba acostumbrada a comerlas también me parecía raro que no fueran algo habitual en la zona, supongo que ahora ya hayan cambiado las costumbres.

Senior Citizen – Yo suelo usar la pardina o si no la hay el día que voy a comprarlas, entonces la verdina. Pero no, vinagre no les echo, las hago de forma sencilla sólo con chorizo y pimiento preferiblemente verde.

febrero 17, 2013 12:09 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Yo las hago con tomate, pimiento verde y cebolla muy picadito todo, y le añado un poco de tocino ibérico, pero con mucho tiento por el colesterol.

febrero 17, 2013 4:17 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - Lo del tocino ibérico les tiene que dar muy buen gusto, pero echándoles chorizo yo creo que ya me paso un montón.

febrero 17, 2013 4:29 p. m.  
Blogger Ligia said...

Yo también desconocía tanta variedad de lentejas. Lo que sí sé es que tienen mucho hierro... A mí me gusta mucho un potaje de lentejas con gofio aunque ya me cae un poco pesado al estómago, pero son buenísimas. Lo de Antonia, es para recordarlo toda la vida... Abrazos

febrero 17, 2013 4:34 p. m.  
Blogger Una mirada... said...

Las prefiero solas y poco caldosas, pero en mi pueblo las guisan con setas y morcilla de arroz y aliñadas con tomate, cebolla, pimiento y puerro -en otras zonas se añade, también, aguardiente-. Un señor potaje, vamos.

febrero 17, 2013 4:52 p. m.  
Blogger Javier 16 said...

Que desconsideración y que falta de educación tan grande tener ese gesto tan deplorable y, más, delante de una niña. Me enseñaron que la comida es sagrada y se merece todo el respeto del mundo.
A mí me gustan mucho las lentejas pero, jamás, jamás, jamás con cebolla, la odio. Ni siquiera permito que durante su cocción haya una cebolla cerca de la olla. Me gusta como se hace habitualmente pero con alguna hoja de laurel y echarle después guindillas crudas. Está de muerte.

Buen provecho.

febrero 17, 2013 8:18 p. m.  
Blogger Tawaki said...

Me gustan las lentejas, bueno, en realidad me gusta todo. Y creo que son muy buenas, lástima que la vecina no las supiese apreciar.

¿Y los garbanzos? Este finde pasado hubo cocido maragato.

febrero 17, 2013 9:58 p. m.  
Blogger GUILLE said...

Yo conocí las lentejas redondas y chiquitillas por una asturiana que vivia un piso más arriba, por aquí no las conocíamos al menos yo y eso que era de pueblo.
Me las como y me gustan, pero no con mucha frecuencia. Además hago para dos días y congelo un plato para otro día, así si salgo lo hago tranquila porque tengo comida preparada.
Yo las hago con un sofrito de tomate, pimiento, cebolla, ajo, un pimiento de cornicabra y medio tomate seco, lo echo en la olla con las lentejas con una hoja de laurel y la añado chorizo frito y tocino de SERÓN un puablo con un embutido famoso en la comarca y fuera de ella.
Un abrazo y que nos aprovechen las lentejas. Guille

febrero 17, 2013 10:35 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Leodegundia: Es que yo no le echo chorizo, solo el tocino partido en trocitos y frito antes.

febrero 18, 2013 1:24 a. m.  
Blogger Alyx Faderland said...

Un doble deleite, entre las lentejas, imaginar ese plato (en invierno con los casi 40 grados de este veranito no son recomendables) y las fotos de sus pueblos que son una maravilla.
Por aqui, en materia de lentejas, hay verdes, pardas y anaranjadas de introduccion reciente. Ni idea de como se preparan las de color naranja pero con el frio ya veremos.

febrero 18, 2013 3:39 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Ligia – Supongo que el comer unas cosas si y otras no, tenga mucho que ver con lo que se hacía en casa de uno mientras éramos pequeños, como en mi casa las lentejas eran un plato habitual para mi sigue siéndolo.
No sabía que se cocinaran con gofio.

Una mirada – Lo bueno de la cocina es que cada uno puede hacer las variaciones que mas le gusten en cualquier receta y por lo que me dices las de tu pueblo llevan muchísimas cosas, así que será un plato contundente.

Javier 16 – De acuerdo que la comida no se puede tirar nunca, a mi también me enseñaron eso.
Pues mira que es raro que no te guste la cebolla que en muchísimas recetas se puede considerar ingrediente básico ¿o es que sólo no te gusta en las lentejas? Ya ves, sin embargo a mi el laurel en las comidas no me gusta pero la guindilla si.

Tawaki – No me hables de los garbanzos, es otra legumbre que me encanta, lo mismo en ensaladas, en los cocidos, e incluso fritos. Para redondear el tema sólo nos falta hablar de les fabes, otras que no tiene desperdicio.

Guille – Es cierto que las lentejas es una de las comidas que congelan muy bien, no pierden ni sabor ni calidad. Como le dije a una mirada cada uno puede hacerlas a su gusto y al final seguro que todas están buenísimas.

Senior Citizen – Creí que echabas las dos cosas, tendré que probarlas un día con el tocino, seguro que están muy ricas.

Alyx Faderland – Si, con esa temperatura no es un plato que apetezca mucho, pero también se pueden tomar en ensalada.
Yo las de color naranja nunca las preparé, de hecho ni siquiera las vi en la tienda pero supongo que se prepararán mas o menos como las otras.

febrero 18, 2013 9:47 a. m.  
Blogger Javier 16 said...

No me gusta la cebolla en las comidas ni en la tortilla de patata. Sólo me gusta cruda en ensaladas.
Vaya por Dios! los garbanzos tampoco me gustan...creo que soy la oveja negra o, mejor dicho, el garbanzo negro...

febrero 19, 2013 8:58 p. m.  
Blogger ana said...

Soy una apasionada de las lentejas y hoy precisamente las he comido.
Lentejas, si no las quieres la dejas.

Besicos.

febrero 19, 2013 10:04 p. m.  
Blogger Fran said...

Las legumbres son muy buenas y tienen mucha proteína.
No me extraña que se te quedara grabada tamaña desconsideración e ingratitud.

febrero 19, 2013 10:22 p. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Pues hoy voy yo a comer lentejas, aunque todavía no están hechas. Por cierto, que tengo cuidado cuando las compro de mirar la letra pequeña para que no procedan de USA como ocurre con la mayoría de las marcas, ya que en ese país tienen manga ancha con los transgénicos.

febrero 20, 2013 8:56 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Javier 16 – Pues si que es raro lo que te pasa con la cebolla porque la mayoría de las salsas que acompañan la carne o el pescado la llevan y muchísimas otras recetas. Y no gustarte tampoco los garbanzos ¿y les fabes? lo digo por si vienes por mi tierra que no te podrías marchar sin probar la fabada.

Ana – Bienvenida a mi blog.
A mi también me gustan, como creo que queda claro en lo que escribí, bueno, en realidad me gustan todas las legumbres.

Fran – Supongo que hoy en día no me lo hubiera tomado tan a pecho, pero entonces era una niña a la que le gustaban tanto las lentejas que nunca pudo olvidar el verlas en la basura.

Senior Citizen – Difícil es ahora ir a comprar sin gafas si es que se quiere saber de donde procede la mercancía porque además esa información la ponen en letra pequeña, a eso ya me referí hace tiempo en un artículo.

febrero 20, 2013 10:06 a. m.  
Blogger fonsado said...

He comenzado a salivar... Un plato que, bien cocinado, es riquísimo, nutritivo y saludable. ¿Las has probado en ensalada?
Un abrazo

febrero 21, 2013 7:42 p. m.  
Blogger C S Peinado said...

Y muy ricas que están. Hierro a cascoporro en vena, que es lo mejor que tienen las lentejas. Yo al menos las como una vez por semana, pues con la dieta y la anemia es lo mejor para no caer enfermo.

Un saludazo.

febrero 21, 2013 9:43 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Fonsado - No, en ensalada no, pero las probaré como hice con los garbanzos que están buenísimos.

C S Peinado - Parece mentira que algo tan pequeño como las lentejas, tengan tantas propiedades, y además, lo buenas que están.

febrero 22, 2013 8:52 a. m.  
Blogger Senior Citizen said...

Si este señor hubiera comido lentejas no estaría con tan mala pinta.

febrero 22, 2013 12:01 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Senior Citizen - Seguro que de niño era de los que armaban una pataleta para no comerlas y mira como se quedó.

febrero 22, 2013 3:54 p. m.  
Blogger Javier 16 said...

Las fabes si, me vuelven loco y, por cierto, hay un restaurante aquí en Zaragoza llamado “El Portal Asturiano” que las hacen buenísimas.
Cuando estuve en Asturias también las probé, no hay legumbres más buenas y con más posibilidades diferentes de preparación. Un lujo para comer.

Saludos.

febrero 24, 2013 4:33 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Javier 16 - Razón llevas pues les fabes admiten cantidad de ingredientes de lo mas variado, pero a mi en realidad como mas me gustan es en la fabada clásica.

febrero 25, 2013 6:22 a. m.  
Blogger Hernan Montecinos said...

Pues a las lentejas, les va bien con una taza de leche para darle un sabor más consistente; saludos desde Chile.

abril 18, 2013 3:46 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Hernan Montecinos - Bienvenido a mi casa.
Nunca se me hubiera ocurrido.

abril 18, 2013 5:06 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Desde siempre,las lentejas han formado parte de mis recuerdos.
Mi madre, que en paz descanse,les daba a la variedad castellana un toque maestro, del que a mis 52 años aún no he logrado.
Pero en cambio, a la variedad Pardina,les llevo pillado el truco,siendo solo aceite,sal y un clavo, lo unico añadido,llegando a conseguir que éstas "traben" en su gelatina propia.
Despues, se les puede añadir lo que más guste,pero la base ,son lentejas solas, sin más.
Ahora estoy buscando hacer sopa de lentejas, al modo hindú o árabe, todo un reto para lograr el color y el sabor de esa sopa,ya que a pesar de tener comino,cúrcuma y demás , no hay forma de lograr el plato tal y como lo sirven en Asia, o el medio Oriente.

junio 19, 2014 3:32 p. m.  

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