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sábado, agosto 27, 2005

Lugares soñados

Un viejo mapa menciona: “Corazón del corazón, tierra india del Paitití a cuyas gentes se llama indios: todos los reinos limitan con él pero él no limita con ninguno”.


Durante siglos, el estrecho de Gibraltar fue el límite occidental del mundo conocido, pero no fue el límite para la imaginación del hombre que a base de leyendas fue creando países y ciudades fabulosas que fueron calando de tal manera en la gente que llegaron a tomarse como reales y aún hoy, después de tanto tiempo, hay quien sigue en su empeño de encontrarlas. Es el caso de la isla Atlántida que ya en el siglo IV a.C. es citada por Platón en sus diálogos, Critias y Timeo, a la que describe como país misterioso situado en época remota más allá de las Columnas de Hércules y después tragada por el mar.

Con el descubrimiento de América se amplió el mundo conocido y real, pero no por ello la imaginación del hombre dejó de seguir creando leyendas sobre nuevas ciudades llenas de tesoros que movían a muchos a emprender expediciones para encontrarlas, como en el caso de El Dorado, las siete ciudades de Cíbola, la ciudad de los Césares o el Paitití. Algún día podemos hablar de todas ellas, hoy lo haremos solamente del Paitití pues un buen amigo mío me relató la leyenda de este lugar y yo quisiera compartirla con vosotros, aunque es posible que algunos ya la conozcáis.

Comenzó diciéndome que aunque la decadencia y la destrucción del Imperio Inca es bien conocida por todos, sus inicios se remontan a tiempos tan lejanos que resultan inaccesibles para nosotros. Continuó la narración en el punto en que, cuando Cuzco estaba amenazado por los conquistadores, su elite social, atendiendo al consejo de los ancianos, decidió fundar otro Cuzco para guardar allí los tesoros del Inca Atahualpa y para ello eligieron la selva peruana y le llamaron el reino de Paitití. Este reino era una ciudad o conjunto de ciudades que estaban defendidas por una tribu de hombres muy altos y fieros vestidos con túnicas blancas, los Paco-Pacoris.

Muchos hallazgos sirven de apoyo a esta leyenda, ruinas, petroglifos (inscripciones en piedra) y largas calzadas de piedra que nadie sabe en donde terminan ya que son numerosas y es difícil hacer un estudio sobre ellas debido a la dificultad para penetrar en las selvas peruanas y bolivianas con lo que el misterio se acrecienta.

Como todo buen enigma de este tipo, atrae a estudiosos y aventureros que organizan expediciones a la zona con la esperanza de encontrar ese reino aunque no todos lo hagan por las mismas razones. En los años sesenta el investigador Carlos Neuenschwander Landa realizó veintisiete exploraciones en la meseta de Pantiacolla, al oriente de Cuzco. Recopiló tradiciones orales sobre Paitití y con ellas y las experiencias adquiridas en sus expediciones confeccionó un libro en el que incluyó fotografías aéreas de los caminos descubiertos y de los petroglifos encontrados.

En 1970, tres aventureros lo intentaron también, la expedición iba dirigida por el director de la revista Peruvian Times, Robert Nichols, y guiada por dos indígenas con los que se dirigieron hacia el este, hacia la meseta de Pantiacolla; llegados a un lugar del recorrido los guías se negaron a continuar. Decidieron los expedicionarios continuar solos, pero ninguno regresó jamás, lo que hizo que el misterio aumentara y la búsqueda se volviera mas atractiva para otros exploradores. Para incrementar el suspense, el propio Landa contó que un indio machiguenga le dijo que el grupo de Nichols había sido exterminado por los hombres de la tribu Paco-Pacoris - los guardianes de los tesoros - que por su aspecto y su misión son muy respetados por los indios de la región y además muchos aseguran haberlos visto.

El arqueólogo Greg Deyermenjian, organizó en los años ochenta una expedición al Río Timpia con la idea de localizar los caminos que habían sido fotografiados desde el aire; este río es una buena vía para penetrar en la selva, pero al camino encontrado, que va desde la zona montañosa de Paucartambo hacia el interior de la selva, nunca se le llegó a conocer el final.

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Todo lo que se llegó a saber por los relatos de los ancianos andinos, fue que esta ciudad se construyó en la meseta de Pantiacolla, escondida en un cañón, al parecer tenía microclima propio y se podía llegar en diez días desde Cuzco, también se cuenta que cerca de la ciudad fue excavada una gran laguna negra de forma cuadrada desde la cual partía un camino de piedra hacia la urbe. Paitití estaba al lado del nacimiento de un río que alejándose de ella se perdía en una gran cascada en un profundo abismo.

Esta ciudad fue protagonista de sueños y cantada por los poetas incas, pero sigue sin aparecer y a pesar del transcurrir del tiempo no pierde el encanto que lleva a la gente amante de la aventura a seguir buscándola sin descanso, pues el hombre jamás dejará de soñar con nuevos lugares que descubrir, y cuando la tierra se les quede pequeña, ahí tienen el espacio como un enorme campo virgen aún, que se puede poblar por la imaginación de bellas ciudades y tremendos tesoros.
Nota: Este texto está basado en el libro de Daniel E. Tangir titulado "Lugares de ningún lugar"

29 Comments:

Blogger Glassy said...

La reciente historia del pianista mudo encontrado en una playa nos demuestra que, a pesar de nuestra vertiginosa vida moderna y nuestros avances científicos y tecnológicos, todavía estamos ávidos de misterio.

Por suerte esas inquietudes no cambiarán nunca. Y por lo general la búsqueda siempre es mejor que el hallazgo...

Un abrazo.

agosto 27, 2005 2:07 p. m.  
Anonymous valentina said...

Me gustan mucho ese tipo de leyendas..yo creo que siempre encierran algo de verdad.Tambien he leido la Leyenda Hindu...y me ha gustado mucho.
Besitos.

agosto 27, 2005 2:50 p. m.  
Anonymous Miguelon said...

El hombre debe buscar su pasado, y descubrir sus misterior, que una vez descubiertos desvelaran nuevos misterios.

Precioso, como siempre.

Un beso.

PD: Por cierto, si soy yo el de la foto , (y el de la caricatura)

agosto 27, 2005 6:08 p. m.  
Anonymous Trini said...

Siempre buscando misterios, eso es inevitable en nosotros, ya busquemos tesoros, ciudades perdidas, o la felicidad prometida. Siempre mientras vivimos mantenemos esa esperanza, esa emoción.

Precioso tu Post, Leo me encanta leerte y aprender tantas cosas.
UN beso

agosto 27, 2005 6:21 p. m.  
Blogger marrakech said...

Las historias legendarias, los lugares míticos, las antiguas civilizaciones, el mundo antiguo, siempre me han fascinado. Tengo verdera debilidad por todo ello.
Por eso tus post, los que lo alimentan me llenan los ojos y el alma de magia y haces que sea mejor. Te lo agradezco tanto Leo querida.
Es sublime tu trabajo y enormemente generoso el traerlo aquí. Un beso amiga.

agosto 27, 2005 7:18 p. m.  
Anonymous Grial said...

Cómo sabremos a donde vamos sin conocer de donde venimos?
Buen post, un placer leerte.
Un beso :)

agosto 27, 2005 7:19 p. m.  
Anonymous DArilea said...

Me ha gustado muchisimo el relato de una ciudad misteriosa, los hombres vivimos siempre con la busqueda de todo lo que tenga que ver con el misterio.
Somos por naturaleza curiosos, y la curiosidad de la busqueda o de lo imposible, nos convierte en humanos con la capacidad de pensar y de emprender un camino sin dirección u horizonte.
Un beso y te seguiré leyendo.

agosto 28, 2005 12:32 p. m.  
Blogger almena said...

Pienso que somos buscadores por naturaleza. Y que la existencia de "lo misterioso" mantiene de algún modo vivo el estímulo de la búsqueda.
Un gran abrazo, Leodegundia

agosto 28, 2005 1:26 p. m.  
Anonymous Pineda said...

Me ha encantado el relato, es un verdadero placer el volver a leerteeee, si...no me he podido resistir y he vuelo a postear jejeje
Un besín

agosto 28, 2005 5:59 p. m.  
Anonymous jose said...

Estoy convencido de que ese lugar existe y, como él, habrá varios lugares así ocultos entre nuestros montes, valles o llanuras.
No creo que sea fácil llegar a ellos, o, mejor dicho, seguro que es imposible regresar una vez has llegado allí.
Aún tengo la esperanza de que haya vida humana inteligente en este planeta.
Un saludo.

agosto 28, 2005 9:32 p. m.  
Anonymous Azul said...

Yo sin dudarlo, me embarcaría en su búsqueda, los lugares mágicos, donde pueden existir sueños y momentos como estos que se provocan al leer lo que nos compartes, bien merece la pena, ya solo el camino, exista o no.

Biko y buen inicio de semana ;)

agosto 28, 2005 9:57 p. m.  
Anonymous Max said...

La eterna búsqueda... No he podido resistirme. Sigo leyéndote, sigo escribiendo...

Mil besos

agosto 28, 2005 11:48 p. m.  
Anonymous Carlos said...

Hay mucha historia perdida y escondida, de lugares muy poco accesibles, y de lugares muy bellos pareciera que la tierra en su larga extensión es pequeña comparada con otros planetas, pero la verdad es que es muy grande y no sabemos todo el misterio que esta guardado aún por civilizaciones antiguas.

Un beso

agosto 29, 2005 1:02 a. m.  
Anonymous Muyerina said...

Si ya cuesta encontrar el final de esos caminos me imagino lo que habrá costado construirlos en medio de la selva, vaya merito que tenía ese pueblo, con ciudad o sin ciudad.

agosto 29, 2005 3:02 a. m.  
Anonymous Kuan said...

Me ha encantado tu relato de esta leyenda Leo. Eso de "todos los reinos limitan con él pero él no limita con ninguno", imprime aún más misterio al lugar.

Muchos besos :)

agosto 29, 2005 6:52 a. m.  
Anonymous diego said...

Pues yo creo, que si existe y no se deja encontrar, deberían dejar de buscar tanto, aunque en realidad sea al revés y ahora busquen con más intensidad. Aunque, encontrarlo seguro lo transformaría todo...

agosto 29, 2005 4:11 p. m.  
Anonymous marcarlop said...

Me apasionan las leyendas. Creo que todos lugares mágicos tienen leyendas y estas alimentan las mentes de sus visitantes. Los habitantes de estos lugares que saben valorar esa magia, suelen tener una relación especial con su habitat.

Un abrazo

agosto 29, 2005 10:03 p. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

¿Que sería de nosotros sin una leyendo o un lugar mitico con el que soñar?

agosto 30, 2005 8:06 a. m.  
Anonymous mark66 said...

¡Menudo trabajo, Leodegundia! Si es que me maravillo contigo, y sabes que no lo digo por decir.
Si es que me quedo atontado cuando te leo, y disfruto como un cosaco.
Las historias sobre los mayas, aztecas e incas siempre me dejan buen sabor de boca, y hoy no iba a ser menos. SOn las 8 de la mañana y ya estoy disfrutando a manos llenas.
Desconocía todo lo que cuentas, y la verdad es que casi siempre me ocurre en tu blog. Hay mucha magia en esta historia,y a mí me encantaría adentrarme en esos caminos y ver hasta donde puedo llegar. No me cabe en la cabeza que realmente no haya nadie que haya sido capaz de conocer hasta donde alcanza el misterio. Una gran expedición tendría ya que haberse lanzado a tal menester. Estamos en el siglo XXI. Por otra parte, de esto se podría hacer una gran historia y llevada al cine, por supuesto. Y la selva... es tan sugerentemente excitante y a la vez peligrosa...
En cuanto a la primera parte del post, yo siempre he tenido la convicción de que la Atlántida se encontraba cerca de Grecia. Todas esas múltiples islas, repletas de tanta historia... Claro que la idea que hubo siempre de que si alguna vez existió, su emplazamiento estaría más allá de las columnas de Hércules...
Tal vez en las profundidades del Atlántico estén los restos de aquél mítico lugar, que debido al mar resulta imposible acceder a él.
En fin, ahí queda otro infinito misterio para la humanidad.
Besos, Leodegundia. Deseando estoy un nuevo post. ¡QUe fuerte!

agosto 30, 2005 8:33 a. m.  
Anonymous Adríà Urpí said...

Cada vez me gusta más visitar tu Blog. Tratas temas que me tocan muy de cerca, ya sea por afición como por profesión, aunque la verdad, a veces me cuesta distiguirlas; Concretamente esta leyenda se basa en la gran cantidad de establecimientos humanos (llamémosles ciudades) que debido al desmembramiento del Imperio Inca y de la cultura Maya, permanecen hoy en día olvidados en la selva, esperando a que la sensibilidad humana y la situación política les permita salir a la luz con el brillo que les corresponde.
Lástima que, a veces, los primeros que las descubren son los que se dedican a la rapiña.Creo que eso pasó con el grupo desaparecido, seguramente no fueron los guardianes, sino los caza-tesoros los que acabaron con ellos.

agosto 30, 2005 12:10 p. m.  
Anonymous Elen said...

El día que lo encuentren habrá perdido toda su magia...por eso, yo nunca digo que una vez estuve allí...

Un beso, Leo.

agosto 30, 2005 6:55 p. m.  
Anonymous incondicional said...

Será un gusto saber de tus paseos por mi blog, yo haré lo mismo con el tuyo.
Un beso.

agosto 30, 2005 8:53 p. m.  
Anonymous leumas said...

Mucho llevaba sin leerte por estudios y demas.
Bonita historia.
Como me gustaria a mi a veces vivir en un sitio del que nadie sabe de su existencia...
Un saludin
chau

agosto 31, 2005 12:54 a. m.  
Anonymous Natalia (cenicienta) said...

Pues sí, sí q me dejas intrigada...
Bueno me voy de vacaciones (mis otros 15 días) a Asturias mañana, así q estaré un tiempo sin leerte... Me he puesto al día con todos tus post y como siempre ha sido un placer.. besos

agosto 31, 2005 5:23 p. m.  
Anonymous Dignalo said...

Ya de vuelta!!!
Echaba de menos tus historias!!!
Besos de la familia

agosto 31, 2005 9:38 p. m.  
Anonymous chupituni said...

Sí, ya lo sé, sii, que ya sé que te lo digo siempre... pero chica, con tus post me haces sentirme culturizada poco a poco, como no leo libros ni nada y este mundo de los blogs te enseña tantas cosas... pero desde luego con el tuyo, te enteras de todo lo que no podría ni pararme a imaginar ni buscar ;)

Besitos

septiembre 01, 2005 12:40 p. m.  
Blogger Raúl said...

Sigo aprendiendo sobre el Perú, gracias a ti y a Space dog. La verdad este país se me antoja cada vez más interesante. Espero poder ir pronto para poder escribir sobre el imperio de los incas.
Un abrazo,

septiembre 01, 2005 6:06 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola, me da mucho gusto en saludarles, en verdad que esta muy interesante el tema de Paititi, si en verdad existe esta ciudad dudo mucho que alguien pudiera llegar a ella y si lo hicieran no saldrian de ahi por que su ubicacion no debe ser revelada.
Lo que dice el mapa es lo siguiente:

"Corazon del corazon, tierra india del Paititi a cuyas gentes se llama indios, todos los reinos limitan con el pero el no limita con ninguno.
Estos son los reinos de Paititi, donde se tiene el poder de hacer y desear, donde el burgues solo encontrara comida y el poeta tal vez pueda abrir la puerta cerrada desde antiguo del mas purisimo amor.
Aqui puede verse, sin atajos, el color del canto de los pajaros invisibles".

Es mas emocionante cuando se lee el mensaje completo.

Cuidense mucho, hasta pronto.

junio 21, 2006 1:06 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Usuario anónimo - Muchas gracias por darnos a conocer la traducción de lo que dice el mapa, yo sólo poseía ese fragmento que puse bajo la foto, que además me pareció precioso.
Me encanta cuando mis lectores aportan más información al tema tratado pues de esta forma se enriquece y todos aprendemos un poco más.

junio 21, 2006 11:34 a. m.  

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