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miércoles, octubre 19, 2005

Los castros


Los castros son recintos fortificados situados en lugares cuidadosamente elegidos por sus características favorables para la defensa y desde donde se pueden controlar amplias zonas o vías naturales de comunicación, con barreras de protección artificiales como fosos, murallas o piedras hincadas. En Asturias están localizados alrededor de 300.

No está muy claro el origen de los castros, pero dado que son poblados defensivos (del latín castrum, campamento fortificado), nos podemos hacer las siguientes preguntas ¿fueron construidos por los invasores para defenderse y al mismo tiempo dominar a los lugareños? o por el contrario ¿fueron estos los que se fortificaron para defenderse de los recién llegados?. No se si estas preguntas tendrán respuesta alguna vez ya que las piedras de los castros se niegan a dar mucha información y la poca que sueltan solo da pié para hacernos un montón de preguntas más. Pero si podemos sacar en claro, que durante este tiempo nuestros antepasados vivieron tiempos difíciles debido a inmigraciones no pacíficas que produjeron una gran inestabilidad.

Veamos ahora como eran estos castros. Dependiendo del lugar elegido para su ubicación, se completaban las defensas naturales – el cerco de los ríos, las laderas escarpadas, los acantilados – con un anillo defensivo que aislase el castro por los lugares más accesibles. Las murallas solían ir precedidas de una zona sin edificaciones, el antecastro, y de un número variable de fosos, en algunos casos hasta seis; otros utilizaban una zona plagada de estacas de madera o grandes piedras clavadas en vertical que hacían muy difícil el ataque al poblado, esto es lo que se llama piedras hincadas y en algunos lugares las ponían también en los espacios entre fosos; el caso era crear las mayores dificultades posibles al enemigo, pero me temo que el enemigo era bastante necio y perseverante y al final por una causa o por otra estos poblados acabaron por desaparecer, aunque no de forma súbita, en realidad parece que dieron buen resultado, pero los tiempos cambian y el enemigo también y los castros en la nueva situación ya no tenían cabida. Una variante muy corriente en el occidente de Asturias es el castro costero en el que el mar rodea la mayor parte del castro, situándose los fosos en el istmo lo que lo convierte prácticamente en una isla de difícil acceso. Un buen ejemplo es el de Cabo Blanco (El Franco) con cuatro fosos sucesivos en el istmo.

Era muy importante conseguir una gran solidez en los muros por lo que había que elegir bien la materia prima, la base rocosa que sirva de zócalo al castro o que se encuentre en una zona lo suficientemente cerca para que su traslado no represente demasiada dificultad. En Asturias, sobre todo en el occidente se dispone de masas de pizarra que se desgaja longitudinalmente, permitiendo obtener unas lajas planas con las que es fácil formar paredes sin necesidad de unirlas con barro, este es un método que permite formar muros uniformes sin tener que tallar las piedras, como por ejemplo en los castros de Coaña, Mohías y San Isidro. En otros casos es la cuarcita, abundante en Asturias como sucede en la Campa de Torres (Gijón); en el oriente asturiano la base geológica suele ser la caliza como en el Pico Castiello de La Collada o Caravia.


La vivienda castreña en su mayoría es de planta circular y construida en piedra, aunque muchos investigadores coinciden en afirmar que las primeras fases de los castros contaban con simples chozas de troncos y ramaje, cubiertas con paja u otros elementos perecederos. En Asturias el testimonio mas claro sobre esta primera fase es el de Caravia, allí se descubrieron pavimentos de arcilla que por sus medidas muy bien pudieran ser los suelos de las cabañas y al no aparecer muros de piedra, da lugar a pensar que las paredes eran de troncos o ramas.

Otro dato curioso es que las casas de los castros del Noroeste no comparten muros medianeros con los vecinos, siendo una unidad habitacional separada de las demás. Sus dimensiones suelen ser pequeñas, unos 4 a 5 m. (si sabe esto la ministra Trujillo, rebajará las dimensiones de sus minipisos) y no tienen compartimentos interiores. Otro detalle es que no parecen tener ventanas lo que haría que fuesen habitaciones oscuras y mal ventiladas. La techumbre según las distintas versiones muy discutidas, se realizaría mediante paja sujeta con cuerdas colgantes desde el eje central y atada a trozos de pizarra perforada, que servirían de contrapeso para evitar su dispersión por el aire. Otra posibilidad sería la de techos de falsa bóveda, aproximando cada vez más sucesivas hiladas de pizarra que acabarían enlazándose mediante una loseta final, a esta conclusión se llegó por la abundancia de losetas encontradas en el interior de las viviendas. En los castros de Coaña y Mohías se han encontrado ciertas pizarras rectangulares, recortadas y con un pequeño agujero circular en el que aparecían restos de clavos, que prueban el uso de auténticas tejas de pizarra claveteadas al armazón de madera que sustentaba el tejado.

Los suelos de las habitaciones variaban mucho según las circunstancias, en algunos casos se buscó la roca natural, y donde para evitar el agua de lluvia que se filtraba por las fisuras de la pizarra bajo los muros, se recurrió a tallar un canalillo en la piedra que desviase su circulación impidiendo que se inundase el piso. En otros el pavimento estaba formado por una capa de arcilla y otros enlosados con lajas horizontales recubriendo una parte o toda la superficie.


El mobiliario encontrado en estas viviendas es tan escaso, que poco nos puede aclarar sobre como vivían, solo algunos molinos y piedras con cazoletas, además de los hogares que normalmente estaban en el centro de la cabaña y que se supone servían no solo para cocinar, sino también para dar calor y luz. En algunos casos había también una especie de bancos adosados a la pared que podían ser usados como basares o estantes pero que también sirven como asiento comunitario y aquí podemos hacer referencia a la descripción que Estrabón hace de los pueblos del norte “...comen sentados sobre bancos construidos alrededor de las paredes, alineándose en ellos según sus edades y graduación social”.

En cuanto a la agricultura, al no existir conservación de semillas como en otros lugares, solo podemos conocerla por comparación con otros yacimientos circundantes que por tener un clima similar se supone que los cultivos también lo serían, como por ejemplo el trigo que es abundante en castros de Portugal y Galicia, en especial en Orense; la cebada, el mijo y la escanda. Estos cereales alternan con algunas leguminosas cono las habas (Vicia faba) conocida en Asturias como “fabes de mayo”

La producción no debió de ser abundante y su escasez se suplió habitualmente con el uso de bellotas. Si leemos de nuevo las explicaciones de Estrabón, afirmaba que los montañeses viven tres cuartas partes del año del consumo de las bellotas, quizás exageraba un pelín pero es el relato escrito más cercano que tenemos. También se supone que las castañas formaban parte de la dieta de los asturianos.

Entre los aperos agrícolas podemos destacar las dos hoces de hierro de Caravia, aunque los más representativos son los molinos planos y giratorios, elementos corrientes en todos los poblados conocidos.

Referente a la ganadería, por los restos hallados en Mohías parece que había cierta cantidad de cabras aunque predominaba el ganado vacuno. En la Campa Torres se pudo determinar la existencia de ovejas y cabras, cerdos y vacas y aquí volvemos a Estrabón que dice que los montañeses comían principalmente carne de cabra, animal que sacrificaban al dios de la guerra. ¿Será verdad?, quizás al no conocer la lengua ni las costumbres de los lugareños hizo una interpretación libre de lo que sucedía.

A decir verdad Estrabón, que era un geógrafo griego, no estuvo en Asturias en ningún momento de su vida, lo que sí se puede decir es que visitó gran parte del imperio romano y que la Geografía que escribió, cuya mayor parte se conserva, está compuesta con ayuda de las obras de los historiadores Éforo, Polibio y Posidonio. En su obra que tiene un carácter histórico se advierte un gran interés por descubrir las relaciones de los hombres, de los pueblos y de los imperios con el medio natural.

Volviendo a los castros, y ya para finalizar, podemos decir que es el lugar de habitación privilegiado durante la protohistoria y que las cuevas en este periodo pudieron haber sido lugar de refugio en tiempos inseguros y cobijo de vagabundos y pequeños grupos familiares errantes. Otra cosa interesante es que no hay enterramientos asociados a los castros, lo que no quiere decir que gozasen de una salud de hierro y fuesen inmortales, sino que posiblemente el ritual empleado fuese la incineración. Esta época todavía está llena de incógnitas y tendremos que esperar a nuevos hallazgos para ir despejando la niebla que todavía cubre esta parte de la Historia..

52 Comments:

Anonymous Marian said...

Impresionante como siempre el trabajo de investigación y lo amena que resulta su lectura.
Un saludo!

octubre 19, 2005 7:28 a. m.  
Blogger Tastavins said...

De todos los castros que has mencionado visité el de Coaña, me gustó porque había una guía que te lo explicaba todo muy bien. De lo contrario, a veces pasas por los sitios y no sabes ni lo que estás viendo.
Tu explicación, que como ya ha dicho Marian está muy bien sintetizada y es muy amena, me ha hecho recordar esos agradables momentos paseando por el castro; además de ampliar lo que nos explicaron de allí con todas las otras cosas interesantes que nos has contado.
Me hizo gracia que la calle del castro de Coaña estaba hecha con láminas de piedra incrustadas en vertical en el suelo, un faenón y una preciosidad, que tiene un nombre en latín que ahora no recuerdo.
Un abrazo!

octubre 19, 2005 9:46 a. m.  
Anonymous brisaenlanoche said...

Me ha encantado el post, pues me gusta mucho la historia y nunca había oído hablar de los castros. Como ya te he dicho en otras ocasiones, me encantaría ir a Asturias para descubrirla, pues tiene muchos tesoros. Apuesto a que serías una buena guía turística, jejeje... y mejor compañía ;)

Un abrazo.

octubre 19, 2005 11:28 a. m.  
Anonymous chupituni said...

Madre mía!! castros dice... si son un montón de piedras!!! jajjaja

Gracias por enseñarme algo más ;)

Besitos

octubre 19, 2005 11:32 a. m.  
Blogger almena said...

Qué interesantes estas huellas del pasado ¿verdad?.
Es curioso, no sabía que nunca se han encontrado enterramientos en el entorno de los castros.
Y tampoco que Asturias contase con tan numerosos ejemplos.
Un abrazo fuerte, amiga Leodegundia

octubre 19, 2005 11:39 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Marian - Lo malo de la cultura castreña es que cuando se quiere hablar de sus moradores todo son especulaciones, como dije en el relato, las piedras de los castros hablan poco.

Tastavins - El de Coaña es el más conocido y auque hay catalogados unos 300, seguro que hay muchos más por descubrir, el terreno es propicio a ellos.

Brisaenlanoche - Pues anímate, Asturias es buen sitio para unas vacaciones que no hacce falta sean muy largas porque esta comunidad es pequeña.

Chupituni - ¿Piedras dices?, jajaja, al final de la clase tendrás que escribir cien veces "no son piedras, son historia".

Almena - Si lo es, porque aunque hay algunas construcciones que parecen ser hornos, no se encontraron restos humanos, así que el misterio sigue.

octubre 19, 2005 12:29 p. m.  
Blogger Cris said...

Impresionante post... Me ha fascinado su lectura. Conocía de la existencia de estos castros por mis padres, que en más de una ocasión han visitado alguno de ellos (ahora mismo no recuerdo cual) en sus viajes a Asturias. Me encantaría conocerlos con mis propios ojos, y sé que a mi chico le parecería una estupenda idea.
Un abrazo, Leo.

octubre 19, 2005 12:57 p. m.  
Anonymous Azul said...

Yo sigo aprendiendo de Asturias de tu mano y cada día me dan más ganas de ir a visitarla, de conocer más su historia, sus costumbres, su comida todo! Gracias por compartirlo de una forma tan suave y tan ligera que cuando terminas de leer, quieres más.

Un bikiño fuerte! ;)

octubre 19, 2005 4:09 p. m.  
Anonymous valentina said...

Lugares interesantes..llenos de historia...y con mucho aun por descubrir..cada dia tengo mas ganas de conocer tu tierra..
Besitos.

octubre 19, 2005 4:14 p. m.  
Anonymous Darilea said...

Estuve visitando Asturias este año pasado, y no había sentido hablar de los castros si hubiese sabido de su existencia seguro habría visitado alguno.
Me encanto este post.
Un besito.

octubre 19, 2005 5:26 p. m.  
Anonymous diego said...

No cabe duda que en todo el mundo se repite el fenomeno de proteger los asentamientos de los invasores. Sólo me queda una duda, ¿saben de que época son más o menos?
Como siempre, gracias por ampliar el conocimiento, saludos!

octubre 19, 2005 6:08 p. m.  
Anonymous Dignalo said...

Desde luego Asturias es cada vez mas una asignatura pendiente...
Besos de la familia

octubre 19, 2005 6:56 p. m.  
Blogger Turulato said...

Leo, aclaro la cuestión que planteas en el segundo párrafo.
En la época que tratas, y como indicas en el artículo, la vida no era fácil. La agricultura en la cultura de los castros no tenía el desarrollo suficiente ní contaba con terrenos apropiados para suministrar alimentos a la población.
Se recurría la caza, a la recolección silvestre, a comer lo imprescindible... y al pillaje.
No, la necesidad de proteger la residencia, fortificándola, no nace de movimientos migratorios de pueblos que invaden el territorio.
Es más simple. Es época de tribus, de clanes, de familias, de supervivencia gracias a tu apoyo -pues eres "de los míos"- y de quitarles "a los otros" lo que necesitemos para sobrevivir.., sí podemos.
Se protegen de otras tribus, del clan del otro valle, de sus iguales..
Por eso, su castrametación es muy parecida, por no decir que técnicamente es igual.
Varían detalles habitacionales pero la estructura se diferencia sólo en lo que exige el terreno.
La solución defensiva es única: Perimetral, esfuerzo principal sobre este límite, gran capacidad de observación, agrupamiento y altura.
Sí hubiesen sufrido cercos prolongados o a una invasión en fuerza, habrían tenido que disponer de mayores depósitos de aprovisionamiento y de abrevada.
Los romanos, más potentes y técnicos, pierden altura, pues se saben fuertes, y buscan, más que protegerse, controlar las comunicaciones, los puertos y los ríos, demostración evidente de que
no luchan entre sí sino que pretenden el control territorial.
Su castrametación, origen estructural urbano del centro de muchas ciudades españolas, es muy conocida, por lo que no merece la pena añadir más.
Un beso

octubre 19, 2005 7:05 p. m.  
Anonymous Carlos said...

Creo que será una gran interrogante, como la de stonedge o como sea que se escriba, creo que muchas cosas que hacían en la antigüedad no tienen respuestas lógicas en la actulidad y una impresión del adelanto técnologico que tenían, como los mayas, egipcios, griegos etc. Como fue que construyeron todas esas grandes píramides? De piedras que pesaban toneladas, e incluso esto de los castros que es un poco mas fácil en teoría pero que tiene muchas incognitas del por que las hicieron, Quizá cumplían doble función resguardar y protección.

Pero vaya que fue una impresionante investigación =).

un beso

octubre 19, 2005 7:15 p. m.  
Anonymous Andrea Recol said...

Muchas veces pienso que nos quejamos de vicio. Vivir en estos castros no debe haber sido nada fácil. Me parece que con esta historia que nos cuentas, nuestros problemas diarios cogen su correcta proporción. Gran labor la que haces. Te admiro mucho. Besitos de Andrea

octubre 19, 2005 7:28 p. m.  
Blogger marrakech said...

No me pararé en las dudas del por o el para qué existian los castros. Si eran fortificaciones defensivas o solo poblados tribales. Lo que me ha hecho pensar tu post es en ellos, en su forma de vida, en su supervivencia, sus dificultades, sus miedos. Muy dificil, desde luego sería vivir entonces.
Me ha gustado mucho el post, he sentido muy cercanos los castros, las fotos. Los conozco casi todos y me gustó reencontrarlos aquí. Besos

PD: Vuelvo a tener el blog mal, no se puede comentar en él y no sé arreglarlo, esperaré, quizá se arregle él solo. No sé.

octubre 19, 2005 7:39 p. m.  
Anonymous Conaumidor irritado said...

Como siempre un magnifico post, que ademas me trae recuerdos de adolescencia ligados a alguno de los castros que citas.

octubre 19, 2005 8:16 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Cris - Pues no lo dejes, quizás cuando estés en uno, cierres los ojos y te imagines como era su vida y así podrás escribir un bello libro.

Azul - Asturias tiene las puertas abiertas a todo el que quiera venir de visita, somos gente hospitalaria, un poco "grandones" (fanfarrones), pero en general buena gente.

Valentina - Pues te digo lo mismo que a Azul, en cuanto puedas, date una vueltina por aquí.

Darilea - Pues es raro, jaja en cuanto llega un visitante enseguida se le manda a Coaña.

Diego - Como dije es muy difícil con los datos que se tienen el saber la fecha exacta del nacimiento de los castros, pero los entendidos dicen que en Asturias puede que comenzaran en el primer siglo a.C.

Dignalo - Pues nada, prepara esta asignatura y te examinas cuando quieras, seguro que apruebas con buena nota.

Turulato - Cuestión perfectamente aclarada. Tu explicación es lógica y no deja lugar a dudas, es cierto que lo que se supone como lugar de almacenamiento no sería suficiente en tiempo de asedios por los invasores.
Del uso de los castros en tiempo de los romanos ya se tienen más datos y a nadie se le escapa que ellos habiendo conquistado el lugar, sólo los utilizasen como lugar de vigilancia sobre todo para proteger el producto de las minas.
Gracias por tu valiosa aportación a esta tertulia de hoy.

Carlos - Aunque parezca que vivimos en una época donde todo se sabe ya, no es así, queda mucho por descubrir y los investigadores todavía trabajan con muchas suposiciones.

Andrea - Tienes razón, si consideramos dura la vida de ahora, imagínate la de esa época. Daría algo por poder asomarme a ella y contemplar como vivían, jaja, eso si, sin que ellos me vieran, no creo que les gustase mucho ver a gente tan extraña.

Marrakech - Se lo acabo de decir a Andrea, la vida entonces tenía que ser muy dura y difícil, claro que quizás nos parezca peor a nosotros porque la estamos juzgando desde una época que en muchos aspectos es superior. En cuanto a los sentimientos de la gente supongo serían los mismos que ahora, amor, odio, envidia, tristeza, alegría.....el ser humano creo que en eso no cambió mucho.
¡Cachis la mar! ¿se puede saber que le pasa a tu blog?, asústalo, dile que como vaya yo allí, se va a enterar. Ahora en serio, espero que se arregle pronto que me gusta ir de visita todos los días.

octubre 19, 2005 8:33 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Consumidor irritado - Espero que esos recuerdos sean agradables y si es así, me alegro de habértelos traido.

octubre 19, 2005 8:37 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

Muchas gracias por toda esta detallada información, yo estuve en el castro de Coañas, pr la verdad, lo vi a medias, pr aquel dia diluvia (el único de los 7 q pasé en asturias) Como siempre tu post me ha entseñado mucho, y tb me ha traido buenos recuerdos de tu tierra, q siempre será mi paraíso.. besos

octubre 19, 2005 8:58 p. m.  
Blogger incondicional said...

Apreciada Leo, que erudición nena, es un placer venir a tu casa, siempre salgo un poco más culta.
Deberían nombrarte Embajadora del Principado, seguro que gracias a tu labor en la red, aumentará el turismo en nuestra preciosa región.
Un abrazo.

octubre 19, 2005 9:44 p. m.  
Anonymous marcarlop said...

¡Me suena lo de los castros! Pero tengo que pasarme con más tiempo (voy saturada) para leer con detenimiento... y aprender.
Así que de momento un abrazo... ya vuelvo...

octubre 19, 2005 9:44 p. m.  
Anonymous Miguelon said...

Gracias Maestra.
Impresionante como siempre.

Besos.

octubre 19, 2005 11:38 p. m.  
Blogger Matías Zelick said...

Hola Leo. Yo me declaro ignorante del tema hasta hace 5 minutos en que me has brindado nuevo conocimiento. Muchas gracias, muy bonita explicación, gracias por compartir tanto conocimiento. Saludos. Tengo una pregunta: ¿A qué te dedicas en la vida? ¿Algo relacionado con arte e historia? Saludos!!

octubre 19, 2005 11:38 p. m.  
Anonymous leumas said...

Nunca dejas de sorprender con unos post geniales, tan detalladas y tan interesantes. Este lo es y mucho.
Un besin
chau

octubre 20, 2005 12:03 a. m.  
Blogger Caboblanco said...

Hola Leo.. no sé muy bien que puedo decir. Tu post es, como siempre, un regalo del cielo para los que amamos la historia y la vida. Los ejemplos de castros más visitados de España están en Galicia, Asturias o Cantabría pero algunos pueblos meseteros como los vacceos, los vettones o los celtíberos vivían en agrupamientos parecidos. Pero sí, el castro es un fenómeno primordialmente celta.

Yo he tenido la suerte de estar en casí todos los que citas y he de decir que hay pocas construcciones que sean tan capaces de transportar al visitante hasta épocas pasadas.

Felicidades, y un abrazo muy fuerte

octubre 20, 2005 12:28 a. m.  
Blogger Anazia said...

Pues justamente hoy lo hemos dado en clase y según mi profesora... son construcciones celtas, ya me pones en dudas.

octubre 20, 2005 12:44 a. m.  
Anonymous Aitor said...

Me dejas impresionado. fantástico!!!!

Musu

octubre 20, 2005 1:36 a. m.  
Anonymous Kuan said...

Juraría que había dejado un comentario ayer... Te decía que haces que la historia se convierta en algo muy interesante, más alla de sucesos que ocurrieron en esta o aquella fecha. Es agradable aprender de esta manera. Todos los profesores de historia debían enseñar como tú. Gracias

Muchos besos

octubre 20, 2005 7:06 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Natalia - La lluvia puede estropear un día de excursión, pero también puede servir para adentrarnos un poco en lo que los habitantes de los castros tenían que aguantar con las frecuentes lluvias.

Incondicional - Jaja, supongo que me podrían nombrar embajadora mientras no intentara cobrar un duro.

Marcarlop - Pásate cuando quieras, los castros seguirán aquí siempre y cuando Blogger lo permita.

Miguelón - De maestra nada, simple aprendiz a la que le faltan todavía muchos conocimientos.

Matías - Pues como dice un refrán de aquí "No te acostarás sin saber una cosa más".
No, la historia y el arte sólo son mis aficiones favoritas con las que paso muy buenos momentos.

Leumas - Encantada de verte otra vez por mi rincón, y me alegra que te guste lo que escribo.

Caboblanco - ¿Qué no sabes muy bien lo que puedes decir?, mucho y muy interesante, ya quisiera yo saber la décima parte de lo que tu conoces, así que lánzate y amplia el tema todo lo que quiereas que eso nos enriquecerá a todos.
Me encantaría entrar en un castro cuando no hubiese gente, sentarme dentro de una cabaña y posando las manos en las paredes con los ojos cerrados "sentir" como vivían aquellas gentes. Seguro que a pesar del tiempo transcurrido todavía queda algo en el ambiente. Jaja, bueno, creerás que estoy como una cabra.

Anazia - ¿Por qué la duda? no dije que no lo fuera, sólo señalé la duda del comienzo de su aparición.

Aitor - Seguro que si los visitas con tu cámara harías fotos impresionantes que nada tendrían que ver con las ya tan conocidas y vistas.

Kuan - Gracias por tus halagos, pero conozco bien mis limitaciones, de todas formas me gusta saber que lo que escribo os resulta ameno.
A veces pasa que los comentarios desaparecen, a mi también me pasa en algunos blogs.

octubre 20, 2005 7:25 a. m.  
Anonymous Elen said...

Me encantaría visitarlos, pasearme por estos lugares, acariciar con cuidado todas esas piedras para poder escuchar todas las historias que guardan, sentir como vivía la gente, volver al pasado por unos instantes.

Un beso

octubre 20, 2005 8:52 a. m.  
Anonymous Trini said...

Un Post estupendo Leo, me ha gustado mucho.
Yo sólo he visto castors en Galicia, subiendo al monte Santa Tecla. Me parecieron misteriosos y es que a mi me maravillan las piedras, me hacen pensar en lo insignificante que soy y en cuanta gente antes que yo vivió en cuevas, castros, castillos y demás.

Un abrazo Leo, me encanta leerte y aprender

octubre 20, 2005 1:02 p. m.  
Anonymous Marian said...

Y a la tercera ha sido la vencida!
Recibo tu comentario y te agradezco el interés. Tampoco yo sé por qué anda revolucionado el ciber espacio...
Ah, y no soy asturiana de nacimiento, pero me considero orgullosamente mestiza-artur-ponferradina, disfruto de tu tierrina desde hace 14 años... pero deben quedarme al menos otros 14 para reconciliarme con la climatología...
Un besín

octubre 20, 2005 2:43 p. m.  
Anonymous Hermaz said...

Todos los días se aprende algo nuevo... estos castros guardan cierta similitud con las fortificaciones que los españoles dejaron en Valdivia, (al sur de Chile) paa defensa de la costa, pero entendí que el castro es más antiguo ¿o no?

Saludos...

octubre 20, 2005 3:50 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Elen - Pues anímate que no estás tan lejos y aquí tienes a los castros esperándote.

Trini - Yo también adoro las piedras con historia. Si conoces los de Galicia, te podrás hacer una idea pues todos los del norte son similares.

Marian - ¿Así que ponferradina?, buen lugar también. En cuanto a la climatología no es tan mala, además es la que mantiene esta tierra así de verde y guapina.

Hermaz - Mucho mas antiguos, se calcula que pudieron empezar a surgir entre los siglos II y I a.C., como verás varios siglos anteriores a las fotificaciones españolas en América.

octubre 20, 2005 5:59 p. m.  
Blogger Grial said...

Interesante lección como siempre..
Otra razón para visitar la bella Asturias ;)
Un beso :)

octubre 20, 2005 6:37 p. m.  
Anonymous marcarlop said...

Yo sólo he visitado, y de pasada, algún castro lucense, pero la verdad es que me han entrado ganas de hacer una ruta turística castros del noroeste. Es interesante eso de aprovechar la orografía como defensa, así que la ruta se ve embellecida por el incleible paisaje asturiano y gallego.

Una cosa, sobre lo que comentas a Cabo es algo que siempre pienso en las ruinas que visito (mejicanas, argentinas, españolas) y toco, toco esas piedras... y no sólo en las ruinas (p.e. Covadonga). Creo que así me invade algo de su energía :)

Un abrazo

octubre 20, 2005 8:05 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Grial - Asturias espera por tu visita, anímate.

Marcarlop - Sería muy interesante hacer esa ruta por los castros pues aunque son similares, cada uno tiene algo especial.
Por lo que veo no soy la única a la que le gusta tocar las piedras esperando sentir algo.

octubre 20, 2005 8:27 p. m.  
Blogger Raúl said...

Hay muchos sitios dignos de ser visitados en España. Eso lo entiendo mejor ahora, después de haber visitado continuamente tu blog.
De verdad que logras que uno se enamore de Asturias.
Saludos y un beso!

octubre 20, 2005 10:00 p. m.  
Blogger melytta said...

Siempre me han encantado las piedras y su historia. Me apasiona ver como se ouede reconstruir todo un estilo de vida, un tiempo, unas costumbres a partir de algo que aparentemente es un monton de ruinas.
Vivo en una ciudad que atreverse a escarbar en el suelo es tener que paralizar las obras. Y me quedo embelesada viendo lo que estaba allí debajo de mis pasos esperando a ser descubierto. Después de un tiempo de investigación lo tapan.
Gracias por toda esta fabulosa información, es un placer leerte.
Besos, Leo

octubre 20, 2005 10:55 p. m.  
Blogger Caboblanco said...

Hola Leo.. "como una cabra"... yo he pensado lo mismo "cienes" y "cienes" de veces. Voy a ampliar un poquito lo comentado por tí, con tu permiso porque estoy en tu casa.

Uno de los castros más famosos, por originales de España, es el de Els vilars, en Lérida. MIentras que la tendencia era consytuir viviendas circulares separadas de las demás, en este castro las viviendas están juntas, a ambos lados de una especie de calle en espiral, semejante a la concha de un Nautilus. Data del siglo VII A.C. y se abandonó al crecer demasiado la población.

Un abrazo.

octubre 20, 2005 11:21 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Raúl - Jaja,pues ya que estás enamorado de Asturias, no dejes de visitar ese amor que estará encantado de recibirte.

Melytta - Si, en Oviedo en la parte vieja también se encuentran siempre restos de alguna edificación como por ejemplo cerca de la catedral, al querer levantar el edificio que ahora alberga al Colegio de Abogados, al hacer los cimientos se encontraron con los restos del palacio de Alfonso III, pero no lo taparon, le hicieron una cubierta de cristal y así se puede ver perfectmaente desde la calle.

Caboblanco - Gracias por volver a mi casa y ampliar todavía más el tema con esta interesante aportación, te agradeceré que siempre que quieras nos deleites aportando tus conocimientos, le da más vida a la tertulia y aprovechamos para aprender un montón de cosas más.

octubre 21, 2005 6:22 a. m.  
Anonymous David said...

Me encanta!!! Que gran bitacora, gracias por compartir tantas cosas (este blog y algún otro me salvan del estres diario en la oficina)

De donde soy, vivo y padezco ;), Galicia también hay muchos Castros, cuando vuelva a visitar alguno los veré con otros ojos.

Un Abrazo

octubre 21, 2005 5:17 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

David - Bienvenido, me alegra que te guste y espero que vuelvas de visita.
Galicia, un lugar en donde también hay muchos castros y otras muchas cosas dignas de ver.
¿Tú no tienes un blog?

octubre 22, 2005 6:51 a. m.  
Anonymous David said...

Este blog es de visita obligada todas las mañanas desde la oficina :D.

Blog no tengo, prefiero absorver los conocimientos de estos grandes blogs a hacer yo uno (es que soy bastante vago ;)

Un Abrazo

octubre 24, 2005 1:44 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

David - Jaja, ¿así que desde la oficina ¡eh!?, como te pesque el jefe te quedaste sin el descanso del café.
Seguro que si hicieras un blog, sería muy interesante. Si algún día decides hacerlo, avisa.

octubre 24, 2005 8:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

xD, no por dios, la cafeína es un bien muy necesario.

Si algún día me decido y tengo tiempo para hacer un blog os aviso.

Abrazos

octubre 25, 2005 2:34 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

anónimo - Pues ¡hala! anímate y no dejes de avisar.

octubre 25, 2005 8:03 p. m.  
Blogger muralla said...

Cerca del pueblecito donde paso los veranos, en Galicia, hay uno de los más hermosos castros que he visto. Está en una minúscula península que se introduce en el mar y se llama el castro de Baroña.
Si tengo alguna foto te la enviaré.
Bicos. Muralla.

octubre 27, 2005 11:37 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Muralla - Gracias, lo conozco, inclusio estuve a punto de poner una foto para ilustrar los castros costeros, pero como me estaba refiriendo a los de Asturias, no lo hice, pero ese castro es precioso.

octubre 28, 2005 7:15 a. m.  
Blogger Francisco Arsis said...

Me ha parecido interesantísimo este post, y he disfrutado como un cosaco leyendo. Asturias, como Vascongadas, siempre fue un terreno inexpugnable para las conquistas, y es posible que estos castros tuvieran mucho que ver con todo ello. No sé cómo puedes informarte de tantas cosas, y luego relatar todo tan bien. Excelente es la palabra, Leo. Besos.

octubre 03, 2012 10:03 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Francisco Arsis - Eran inexplugnables cuando el peligro llegaba por tierra, ahora puede llegar por aire y así es más difícil la defensa.

octubre 05, 2012 4:41 p. m.  

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