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martes, marzo 14, 2006

El cuélebre

En Mayo del año pasado hablé por primera vez sobre los personajes de la mitología asturiana que está bastante poblada; en aquella ocasión elegí a la Güestia y después de explicar en que consistía, transcribí un fragmento de un cuento que escribí hace tiempo. Hoy se me ocurrió que ya era hora de presentar a otro de esos personajes, muy conocido por estas tierras, como es el Cuélebre.

Empezaré por presentároslo. El Cuélebre es una especie de serpiente enorme que tiene unas alas como las de un murciélago y todo su cuerpo está cubierto de escamas durísimas que le sirven de coraza, por lo que es muy difícil matarlo; sólo tiene un punto vulnerable, la garganta. Vive agazapado en el bosque o en cuevas y con sus penetrantes silbos aterroriza a los habitantes de las aldeas a los que se come sin ningún miramiento. Hay muchas aldeas que tienen sus propias historias sobre el Cuélebre que les tocó aguantar y una de esas historias bien puede ser esta:

La aldea de Suto no era muy grande, pero era un buen lugar donde vivir, pero un día sus habitantes oyeron los terroríficos silbos de un Cuélebre y las pobres gentes echaron a correr para refugiarse en sus casas, no todos lo consiguieron, el que menos corrió fue devorado en un pispas.

Alarmados y sabiendo que una vez que un cuélebre se instalaba cerca de una aldea ya no la abandonaba, decidieron reunirse con los ancianos para que en asamblea se tomara una determinación y acabar con el problema. Reunido el pueblo en el ayuntamiento, empezaron las deliberaciones. Al principio todos hablaban al mismo tiempo pues el miedo los tenía alborotados, pero el más anciano de la aldea puso orden y preguntó a los concurrentes si alguien sabía cual era la mejor manera de matar al Cuélebre.

Delmiro dijo que él había oído contar que sólo tenía un punto débil, la garganta y que la noche de San Juan era el mejor momento para atacarlo pues esa noche los cuélebres se quedaban un poco adormilados. Aquello parecía una buena solución, pero la noche de San Juan estaba lejos y ¿qué harían hasta entonces?.

Nuevamente se montó un alboroto hasta que Cundo, que normalmente no hablaba mucho, propuso que lo mejor era disparar una flecha dirigida a la garganta del Cuélebre y el problema estaría terminado. No parecía descabellada la idea, pero, ¿quién sabía disparar una flecha?, los habitantes de la aldea lo único que sabían disparar eran piedras para espantar a los pájaros que atacaban los sembrados por lo que ¿quién tiraría las flechas entonces?. Después de acaloradas discusiones, el más anciano propuso lo siguiente: Todos los días se fabricaría una boroña enorme que se le entregaría al Cuélebre para que al estar bien alimentado no se comiera a nadie más y entre tanto todos los hombres del pueblo, jóvenes o viejos, debería de proveerse de un arco y flechas y practicar todos los días y el que demostrara más habilidad, sería el elegido para matar al monstruo. La idea fue acogida con entusiasmo y todos se marcharon ilusionados para comenzar estas nuevas tareas.

La fabricación de la boroña no supuso ningún problema que no fuera su gran tamaño y todos los días cuatro aldeanos salían al camino que conducía al bosque y gritando a pleno pulmón decían:

“Abre la boca, culebrón
que ahí te va el boroñón”

Pero lo del arco y las flechas ya era otro cantar, con tantos ensayos no quedó pita, gocho, perro o algún que otro aldeano que no probaran la medicina que se le intentaba dar al Cuélebre, hasta tal punto, que los aldeanos ya casi preferían tener de vecino a este que a los improvisados arqueros. Visto que el tema arco y flecha no sería la solución, sino más bien otro problema añadido, el más anciano volvió a convocar a los vecinos para cambiar la estrategia y fue entonces cuando Céfero, el herrero, propuso que se buscara una piedra grande que tuviera la forma de la boroña y que calentándola al fuego le fuese entregada al Cuélebre en lugar del pan.

Dicho y hecho, cuando la piedra estaba bien caliente, llamaron al Cuélebre y se la dieron a comer. Este al sentir que su garganta se quemaba, lanzó un terrible bramido y a toda prisa se dirigió al mar para que el agua enfriara la piedra que le estaba abrasando y allí se quedó para siempre pues es el lugar en donde se quedan cuando se hacen viejos o se mueren y de esta forma la aldea se vio libre de él.

Una cosa queda por decir, los cuélebres tienen sus obligaciones como todo el mundo, normalmente cuidan los tesoros y vigilan a las Xanas, por eso la gente está segura que allí donde habite un cuélebre, fijo, fijo que hay un tesoro o una Xana prisionera, pero de las Xanas hablaremos otro día.

34 Comments:

Anonymous Hannah said...

Apenas conozco la mitología asturiana, y, por lo que narras, me parece de una riqueza y de un simbolismo riquisímos. Gracias por introducirme en ella.

Un abrazo entrañable

Hannah

marzo 14, 2006 10:54 a. m.  
Blogger Anazia said...

Una leyenda magnífica que espero "comprobar" por mí misma algún día.

Besos

marzo 14, 2006 1:06 p. m.  
Blogger Cris said...

Me ha encantado conocer esta parte de la mitología asturiana, gracias Leo. Aunque no sé por qué me da a mí que el Cuélebre está un poco desprestigiado. El malo del cuento...
La historia es preciosa, y muy original.
Un beso.

marzo 14, 2006 3:47 p. m.  
Anonymous Trini said...

Leo, este cuento me ha encantado. Sabía de las Xanas, pero ni medias de los cuélebres. Ahora imagino a los aldeanos buscando como locos el tesoro o a la Xana, seguro que estos no les molestaran tanto como el cuélebre, no crees?

Besos muchos

marzo 14, 2006 6:26 p. m.  
Blogger Bohemia said...

Hace tiempo descubrí esos personaje de leyenda y me encantaron, no conocía este en concreto, pero aprendí de las xanas, trasgos y algunos otros. Fantastico y enriquecedor mundo el de las leyendas.

marzo 14, 2006 6:30 p. m.  
Blogger Caboblanco said...

Hola Leo...

En mis frecuentes viajes por Asturias, suelo pasar por una tiendecita de recuerdos en Candás para comprar una figurita, amuleto o similar; Cada vez me es más difícil elegir uno porque parece que se reproducen a marchas forzadas pero, mira tú: éste no le conocía.

Un abrazo

marzo 14, 2006 6:31 p. m.  
Blogger Turulato said...

Algo dragonzuelo el Cuélebre...
Muy bonito cuento. E interesante la moraleja que se me ha ocurrido..
"Para aguzar la inteligencia, nada mejor que estar bajo presión"

marzo 14, 2006 7:52 p. m.  
Anonymous Consumidor irritado said...

Si no recuerdo mal a este ser mitologico le dedico una canción Victor Manuel, "El cuélebre" se llamaba.

marzo 14, 2006 8:17 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

me encanta la mitologia y la verdad es q de la mitología asturiana no sabía nada, así q gracias.. espero con impaciencia más capitulos de esta.. besos

marzo 14, 2006 10:39 p. m.  
Anonymous jose said...

No consigo recordar en cuál pero Victor Manuel lo nombraba en alguna canción. esa es la única referencia que tenía.
Ahora, como siempre que paso por aquí, ya sé algo más.
Un beso.

marzo 15, 2006 12:34 a. m.  
Anonymous jose said...

Lo encontré, Leo:

Dicen que el cuélebre tiene la escama de un pez
que vive dentro del río que nadie lo ve
la última vez que lo vieron anduvo en el pueblo
en disfraz de gaitero
iba cargado de espejos que cuando te miras
lo grande es pequeño
dicen que el cuélebre tiene la escama de un pez.

Dicen que el cuélebre habla tan solo en inglés
pero está yendo aprender para hablar del revés
y no entederse con nadie ni en chino ni en bable
sobran las palabras
que las palabras se enredan
y forman oscuras las buenas ideas
dicen que el cuélebre habla tan solo en inglés.

Dicen las lenguas que el cuélebre fue un travestí
pero el repite a la gente me hicieron así
puedo ladrar como un perro, nadar como un pez
o volar como un cuervo
me gusta andar los caminos calzando madreñas
tras de las mujeres
dicen las lenguas que el cuélebre fue un travestí

dicen que el cuélebre tiene la piel del revés
alguien lo vió aparecer arrastrando los pies
con un sayón colorado, un candil apagado
que asusta a los nenos
pero se acercan a él y los mas atrevidos
pellizcan sus huevos
dicen qeu el cuélebre tiene la piel del revés

marzo 15, 2006 12:37 a. m.  
Blogger incondicional said...

Cachisnamarrrrrrrr Leo, me pasa por andar de pendoneo y llegar tarde a tu casa, según leía pensaba, ya está , le canto la canción y quedo como una generala, pos nop :-(, menos mal que me dió por echar un ojo a los comentarios, ( el otro lo reservo para los p. códigos ;-))y me doy cuennnnnn que ya te lo cantaron y ahora ????, ya van 2 post sin deberes, poldioxxxxxxxxxxx, al hilo de la palabreja, ya colgué mi vídeo, lo ven=2, no lo ven =2, empatee, lo siento guapa, ya buscaré la manera de que veas a mi dioxxxxxxx ;-)
Un besín, en breve me iré con Morfeo.

marzo 15, 2006 2:36 a. m.  
Anonymous Marian said...

Me gusta, Leo, este cuento es digno de un "Filandón". La leyenda permanece ligada a la toponomia de muchos pueblos asturianos. Del cuélebre son aquí muchas fuentes, cuevas y peñas... no me extraña, el paisaje es pura magia en esta tierra.
Dice otro relato que en el convento de Sto. Domingo (Oviedo), el culebrón se merendaba uno por uno a todos los frailes hasta que al fraile cocinero se le ocurrió llenar el pan con alfileres.
También forma parte del arte este mitológico animal. Se puede ver representado en la sillería del coro de la catedral, en algunos escudos de armas y en horreos y paneras del s.XVI
Un besín

marzo 15, 2006 10:02 a. m.  
Anonymous unjubilado said...

No conocía la leyenda de "El cuélebre", pero gracias a tí ya conozco otra cosa más.
He aprovechado para enterarme de Xana: Diosa de la caza, mujeres que viven en los bosques asturianos y se aparecen a los campesinos.
Pero no sigo, prefiero que tú nos lo expliques.
Un besito.

marzo 15, 2006 1:02 p. m.  
Anonymous Adrià Urpí said...

No sé si dormiré esta noche o soñaré con el Culebre ese..;).

Por cierto, a mí también me sorprendió muchísimo la noticia de la catarata de Perú.

Un beso muy fuerte desde Maastrich princesa.

Adrià

marzo 15, 2006 3:07 p. m.  
Anonymous Darilea said...

Conozo un poquito sobre este tema por que mi buena amiga Xana bloguera también me cuenta bonitas historias. Es una buena asturiana como tú.
BEsitos.

marzo 15, 2006 4:28 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Hanna – La verdad es que la mitología asturiana es rica en personajes y por lo tanto en leyendas, pero no más que en cualquier otra parte del país, creo yo; por lo menos en el norte, del sur conozco menos.

Anazia – Me parece estupendo, :-))) te guardaremos algún Cuélebre para que lo puedas conocer en vivo y en directo, pero eso si de los que no se comen a las visitas.

Cris – Es que bueno, bueno, no es, pero si lo fuera su misión en la mitología perdería su encanto.

Trini – El tesoro es difícil de encontrar y las Xanas son muy guapinas, pero no creas que es fácil tratar con ellas, ya te contaré.

Bohemia – Las leyendas sean de donde sean tienen mucho encanto y son ideales para entretener a los niños e incluso a los mayores en las noches oscuras y frías del invierno cuando se hace una buena tertulia.

Caboblanco - :-))) Es que con esto del turismo hasta los seres mitológicos se multiplican, pero te puedo asegurar que el Cuélebre es de los de toda la vida, nada de modernidades, lo que pasa es que su estampa no es muy agradable y no creo que hagan muchas figuras que lo representen.

Turulato – Estoy de acuerdo, cuando uno se ve entre la espada y la pared se le encienden las ideas en un momento agudizando el ingenio.

Consumidor irritado – Algo me suena, pero como no se puede decir que sea mi cantante favorito no te lo puedo asegurar.

Natalia - :-)) Pues como se dice por aquí “vas fartucate” pues pienso seguir contando leyendas de los personajes mitológicos locales.

José - ¡Qué casualidad! Consumidor irritado hacía referencia a ella y yo le contenté que como no era mi cantante favorito no se lo podía asegurar, bueno, ahora sirve para mi y para el resto de contertulios. Muchas gracias

Incondicional – :-))))) Dicen que el que fue a Sevilla perdió la silla, por andar tú de corrigüela, vino José y se adelantó con la canción. Cachisnamarrrrrr.
Tranquila, sintiéndolo mucho, porque se cuanto te gusta, sabes que tu dioxxxxxx no es santo de mi devoción.

Marian – Pues ya tardó el fraile cocinero en discurrir una salida, seguro que quería que corriera el escalafón :-)).
Si, creo que detrás de la Xana y posiblemente del Trasgu, debe de ser el más conocido.

Unjubilado – Las xanas más que en los bosques, viven el los ríos y las fuentes, claro que aquí ambas cosas suelen estar dentro o al lado de un bosque, ya hablaremos de ellas.

Adrià - Tranquilo, :-))), no creo que lleguen hasta Maastrich que “ta mu lejos”, pero ten cuidado que a saber lo que tienen en ese país.

Darilea – Me alegra saber que otra asturiana, además con ese nombre, también cuenta leyendas de la tierra.

marzo 15, 2006 5:17 p. m.  
Blogger Dianora said...

Pues yo tampoco conocía la leyenda, y mira que viajo mucho por "tierras norteñas"; en mi próximo viaje a Asturias (que tiene pinta de ser pronto) abriré bien los ojos, no sea que me encuentre uno, que yo no sé utilizar el arco y las flechas :-)
Besos

marzo 15, 2006 6:36 p. m.  
Blogger Raúl said...

Gracias! Hace mucho tiempo quería conocer esta historia...

Me reí mucho con el asutno de que la gente prefiriera al cuélebre que a los aprendices de arqueros...

Saludos!

marzo 15, 2006 9:12 p. m.  
Blogger Azusa said...

Jejeje, pues no está mal eso, entonces los vecinos de Suto que encontraron, una Xana o un tesoro?

marzo 15, 2006 11:36 p. m.  
Anonymous azzura said...

Absolutamente delicioso Leo;;))
Había oído hablar de las xanas y de la mitología asturiana... todo ésto me fascina

abrazos!!

marzo 16, 2006 12:57 p. m.  
Blogger Sovka said...

ESTÁ MUY INTERESANTE TU BLOG.
SALUDOS!
(www.sovka04.blogspot.com)

marzo 16, 2006 11:05 p. m.  
Anonymous nina said...

Del cuélebre solo sabía que destrzaba los maizales y los sembradosy que era una especie de culebra.Con tu descripción conozco otra tradición de tu tierra.Y...... dime ¿qué es una boroña? me suena a albóndiga. Un abrazo Nina

marzo 16, 2006 11:46 p. m.  
Blogger Daniel L. said...

¿Por qué será que siempre disfruto leyendo tu página? Particularmente, cuando me dejo llevar, de la mano de tus palabras, hacia esa tierra que amo.

Besos

marzo 17, 2006 12:56 a. m.  
Anonymous Pawen said...

No conocia esta historia....has despertado mi curiosisdad.

Un abrazo.

marzo 17, 2006 10:24 a. m.  
Blogger reina said...

La primera vez que oí hablar el Cuélebre fue en una canción de Víctor Manuel, aunque no sabía exactamente de que se trataba.

La historia es graciosa, sobre todo la parte donde los lugareños se plantean si es mejor seguir con el bicho que aguantar las prácticas de los arqueros.

Un abrazo.

marzo 17, 2006 1:06 p. m.  
Blogger Ogigia said...

Ah, esta leyenda sí la he oído...pero como lo cuentas tú, mucho mejor. Besososososos

marzo 17, 2006 1:29 p. m.  
Blogger incondicional said...

Pasé por aquí....te dejo un abrazo y mis mejores deseos de un buen fin de semana.

marzo 17, 2006 8:37 p. m.  
Blogger Legabal said...

Fascinantes tus relatos sobre la mitología asturiana. Te sigo leyendo, saludos.

marzo 18, 2006 12:31 a. m.  
Blogger Carlos said...

Leo, ahora ya me dejaste con la incertidumbre de las Xanas, practicamente los cuélebres eran similares a los dragones solo faltos de piez y sin lanzar fuego. Como me gusta la mitología de muchas culturas. Esperare muy ansioso las Xanas.

marzo 18, 2006 3:59 a. m.  
Blogger Kuan said...

Me ha encantado! Conócía al cuélebre por la canción de V.M. pero tu historia ha ampliado lo poco que sabía. Espero impaciente que nos hables de las Xanas; de ellas no sé nada.

Un besito, Leo

marzo 18, 2006 5:33 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Dianora - :-))) Pues si ya te pones amenazando con lo del arco y las flechas, seguro que ninguno se dejará ver.

Raúl – Me alegra que te hayas reído, es bueno un momento de risa al día.

Azusa – Me temo que sólo la paz, los tesoros no son fáciles de encontrar y las Xanas no son tan buenas como se pudiera pensar.

Azzura – Pues si te gusta, me alegra porque no doy el tema por terminado.

Sovka – Bienvenida a mi casa. Me alegro que te parezca agradable.

Nina – Una boroña es un pan hecho con harina de maíz. Antes se comía mucho en esta tierra porque era más barato que el pan de trigo, ahora ya casi es un artículo de lujo, ya ves como cambian las cosas.

Max – Me alegra que te guste mi tierra o ¿acaso es también la tuya?.

Pawen – Me hubiera gustado devolverte la visita, pero la dirección que dejaste no está bien.

Reina – Este es uno de los muchos cuentos que tuve que inventar para que los niños comieran, :-)))), ahora comen más de la cuenta.

Ogigia – Pues me alegra que esta versión mía te haya entretenido.

Incondicional – Lo mismo para ti, que lo disfrutes.

Legabal – Bueno, fascinantes creo que es demasiado, me conformo con que os resulten entretenidos.

Carlos - :-))) Las Xanas te van a gustar, por lo menos de aspecto, son rubias y muy hermosas, pero ten cuidado con ellas.

Kuan – Pues son bastante más conocidas que el Cuélebre, quizás porque son muy bellas.

marzo 18, 2006 5:34 p. m.  
Blogger Andrea Recol said...

¡Qué interesante! Este tipo de historias me fascina. Creo que comprendes por qué. Menudo bicharraco el Cuélebre. A mi me da un poco de pena porque, en el fondo, no le quieren por feo. Total, tiene una misión que hacer; así que peor sería si fuese inútil. Quizá la moraleja es que más vale bonito que útil . Un beso

marzo 19, 2006 8:46 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Andrea Recol - No tanto por feo como por peligroso, de todas formas ser feo es tener muchos puntos para que no le quieran. Me alegra que te haya gustado.

marzo 19, 2006 11:24 a. m.  

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