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miércoles, marzo 08, 2006

Caín

Conmigo nacieron la avaricia, la envidia, el odio y el crimen. No supe comprender el don divino y paternal de la vida en una naturaleza florecida y piadosa en la que todo se daba generosamente, como una compensación del paraíso perdido, tan próximo todavía que más de una vez encontré sus violetas maravillosas en los ojos de mi madre. Por que mi alma, libre, se entregó a las pasiones que inspira el espíritu réprobo; porque mi ofrenda al Omnipotente no era límpida y franca; porque amaba con ceguera los frutos de mi campo, el Señor se sintió airado y me mostró su enojo. Descargué sobre Abel la cólera secreta e impotente que me roía en silencio. Abel era esbelto y dulce, con el corazón puro. Sus párpados abrochados para siempre, su boca sin aliento, su tez descolorida, su pulso en definitivo reposo me hacían tanta falta como el aire y la luz. No podía dormir de ansia, imaginándomelo así. Cuando lo contemplé en esa forma fui dichoso como quizás nadie lo sea más en la vida. ¡Minuto deslumbrador, embriaguez para la que no se podría encontrar un nombre, plenitud del goce del odio!. La fuga, el espanto, el grito de Dios horadando mi sueño, el ojo del muerto persiguiéndome en la luz y tinieblas, fueron el sufrimiento destilado gota a gota, cauce de hilada corriente interminable en el que tenía que beber todas las horas y que al fin se me hizo familiar. Aquello otro fue el júbilo llevándome como un torrente que arrastra un tallo menudo o como un huracán que toma la pelusilla de un cardo y la hace girar enloquecidamente. Atormentado y maldecido me multipliqué, sin embargo, igual que la cizaña. Y por el mundo anda crecida mi raza, la que besa al entregar el amigo al enemigo, la que asalta al hermano con saña de pantera, la que, empeorándose con los siglos, ya no siente como un terrible castigo el anatema de Jehová ni se turba porque un ojo que lo acusa se le enfrente todas las noches en el sueño. Desde el círculo de helada sombra donde giro expiando mi eterno delito, mis manos retorcidas arrancan constantemente, con la desesperación del que sabe que espera lo imposible, puñados ardientes de mis propios cabellos erizados. Porque más negra aún que el horror de haber matado a mi hermano, es esta semilla mía de traición y de odio que ha cundido sobre la tierra cual una zarza maldita, reeditando minuto a minuto mi culpa irredimible.

Este escrito forma parte de las Obras Completas de Juana de Ibarbourou, en el apartado de “Estampas de la Biblia”. Creo que ya en otra ocasión nombré a esta escritora uruguaya, (Melo 1895-Montevideo 1979) que con Alfonsina Storni, argentina y Gabriela Mistral, chilena, forman a mi entender el trío mas sobresaliente de la poesía femenina de América, que se reunieron por primera y única vez en el verano de 1938 en Montevideo.

37 Comments:

Anonymous valentina said...

Y si Abel..al defenderse hubiera matado a Caín??..
Besitos.

marzo 08, 2006 4:10 p. m.  
Blogger Mardolo said...

Sólo he leído algo de Gabriela Mistral, a las otras dos no las conocía.
Resulta sobrecogedor leer este texto sobre Caín.
Un abrazo.

marzo 08, 2006 5:14 p. m.  
Blogger Kuan said...

Hoy nos traes un texto que da que pensar, porque esa parte de la condición humana existe, forma parte de la dualidad que nos acompaña. Sin embargo Cain eligió, sucumbió a la sombra. Pienso que es un ejemplo del que debemos aprender para saber qué es lo que no debe manisfestarse en nosotros mismos, para tener la elección clara entre la luz que nos conduce a la felicidad, al encuentro con el Ser o esta sombra que sólo puede hacernos transitar los caminos del infierno, de lo más oscuro, de la infelicidad permanente.

Me ha gustado mucho; está magistralmente escrito

Un besito

marzo 08, 2006 6:14 p. m.  
Anonymous muralla said...

Me ha dejado asombrada el texto.
Me pasa como a Mardolo y sólo conozco a G. Mistral, pero te aseguro que buscaré a las otras dos y las leeré...
Bicos.

marzo 08, 2006 7:47 p. m.  
Anonymous Marian said...

Vengo de tu post anterior,me ha traido recuerdos de estudiante, y ahora este texto sobre la vocación cainista de la humanidad.
Me han gustado ambas elecciones.
Un besín

marzo 08, 2006 7:55 p. m.  
Anonymous Trini said...

No he leído a Juana de Ibarbourou y este texto de ella me parece genial.
De la sotras dos poetas, mi preferida es Alfonsina, quizá porque es a la que más he leído.

Un abrazo Leo, enhorabuena por este precioso post.
Besos

marzo 08, 2006 9:11 p. m.  
Anonymous nina said...

Un post para una meditación profunda y eterna Un abrazo Nina

marzo 08, 2006 11:12 p. m.  
Blogger almena said...

Pues es un texto estremecedor. Impresiona.

Un beso, Leodegundia

marzo 09, 2006 12:50 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Valentina – Eso no le quitaría la culpa a Caín, pues seguiría siendo él el agresor, al menos eso es lo que yo pienso.

Mardolo – A mi también me impresionó mucho, por eso fue el que elegí. Describe perfectamente ese odio y ese deseo de hacer mal que puede llegar a sentir una persona.

Kuan – Yo también pienso que está muy bien escrito porque al leerlo llegas a sentir ese odio que incluso el que lo siente sabe que es irracional, pero que no es capaz de dominar y lo que es peor, sabe que incluso ese comportamiento se extiende por el mundo generación tras generación.

Muralla – Según mi opinión, Juana hace unas poesías más alegres quizás por que su vida no estuvo llena de problemas y desgracias como la de las otras dos y eso acaba por reflejarse en la forma de escribir.

Marian – Me alegra que ambas te hayan gustado, ambos escritos son diferentes, pero tienen un fondo que nos habla de los sentimientos.

Trini – Yo diría que Juana transmite la parte más alegre, Alfonsina escribe muchas veces con resentimiento y Gabriela transmite un gran dolor y mucha tristeza.

Nina – Como ya dije, a mi me produjo una gran impresión por la magnitud del odio que sentía Caín, en el fondo me da pena pues ni aún matando a su hermano llegó a ser feliz, seguía estando enfermo de odio y envidia.

Almena – Así es y creo que debe de ser leído, quizás haga pensar a algunas personas.

marzo 09, 2006 11:28 a. m.  
Anonymous Adrià Urpí said...

No conocía a esta escritora...me ha gustado leer su visión de Caín.
Otra visión del mismo personaje se encuentra en el poema "Raza de Caín" del libro "Las Flores del Mal" de Baudelaire...es otra cosa claro...pero también vale la pena conocerlo.
Gracias princesa y muchos besos.
Adrià

marzo 09, 2006 11:28 a. m.  
Blogger Tastavins said...

Hay una tradición que dice que Caín no es hijo de Adán, sino que Lilith junto con Samael engañó y sedujo a Eva bajo la forma de la serpiente para que engendrase a Caín y comiese el fruto prohibido, esto aparece incluso en las pinturas de la Capilla Sixtina. De ahí le vendría ya su maldad.

También se ha creado la leyenda de que Caín, tras matar a Abel, fue vagando por el desierto y se encontró con Lilith, quien lo consoló y se convirtió en su amante y que sus hijos son los vampiros.

Es curioso como algunos ven en Caín un icono de independencia, rebeldía... y lo toman como el hijo con el que identificarse. Esto es lo que pasa un poco con la canción de Barón Rojo - un grupo que me encanta :) - "Hijos de Caín." Al margen de esta idea, yo me quedo con una frase de la letra de esta canción:
"Quiza los hombres seamos a un tiempo Abel y Cain."

Me dejas con ganas de leer más de esta autora.

Un abrazo!

marzo 09, 2006 12:25 p. m.  
Blogger Bohemia said...

No conocía a esa autora, pero me ha encantado el texto, hace reflexionar...Como siempre es un placer venir a leerte!

marzo 09, 2006 12:54 p. m.  
Anonymous azzura said...

Pués me he quedado asombrada leyendo, la verdad es que no conocía esta versión y me he quedado con ganas de seguir leyendo. Buscaré algo más de esta autora. Gracias Leo, siempre es un delicia visitarte
Un abrazo

marzo 09, 2006 5:07 p. m.  
Blogger incondicional said...

Holas AMIGA, sólo te diré que el post me parece sobrecogedor, prefiero hablarte de la autora y dejarte un poema que me encanta, ya sabes que yo siempre ando buscando el lado amable de la vida :-), vamos allá.


Fue una gran escritora uruguaya nacida el 8 de marzo de 1892,
en Melo, departamento de Cerro Largo. Su padre era vasco español
y su madre perteneció a una de las familias españolas más antiguas
de nuestro país. Su poesía ha enriquecido la literatura de América
marcándola con su fuerte y delicada personalidad plena de amor.
Desde muy joven empezó a publicar los primeros poemas bajo el seudónimo de Juanita de Ybar, los cuales fueron compilados en su primer libro, «Lenguas de Diamante», obra que la lanzó a la más resonante fama. Su estilo inicial fue apasionado y sensual dentro de la órbita modernista, vinculándose luego al vanguardismo. Su verso, con el paso del tiempo, ganó serenidad y melancolía, haciéndola alcanzar el Premio Nacional de Literatura en 1959.
Falleció en 1979.


BAJO LA LLUVIA
¡Cómo resbala el agua por mi espalda!
¡Cómo moja mi falda,
y pone en mis mejillas su frescura de nieve!
Llueve, llueve, llueve,
y voy, senda adelante,
con el alma ligera y la cara radiante,
sin sentir, sin soñar,
llena de la voluptuosidad de no pensar.

Un pájaro se baña
en una charca turbia. Mi presencia le extraña,
se detiene... me mira... nos sentimos amigos...
¡Los dos amamos muchos cielos, campos y trigos!
Después es el asombro
de un labriego que pasa con su azada al hombro
y la lluvia me cubre de todas las fragancias
de los setos de octubre.
Y es, sobre mi cuerpo por el agua empapado
como un maravilloso y estupendo tocado
de gotas cristalinas, de flores deshojadas
que vuelcan a mi paso las plantas asombradas.
Y siento, en la vacuidad
del cerebro sin sueño, la voluptuosidad
del placer infinito, dulce y desconocido,
de un minuto de olvido.
Llueve, llueve, llueve,
y tengo en alma y carne, como un frescor de nieve.

JUANA DE IBARBOUROU

Un abrazuuuuuuu ;-)

marzo 09, 2006 6:31 p. m.  
Anonymous Dignalo said...

Me apunto el nombre de la escritora..
Brutal texto!!!

Besos de la familia

marzo 09, 2006 7:24 p. m.  
Blogger Legabal said...

Tres maestras que se reunen en una ciudad añorada por otro grandísimo maestro de las letras: Juan Carlos Onetti.

marzo 09, 2006 7:34 p. m.  
Blogger eloryn said...

Interesantísimo texto e interesante imagen la que lo acompaña. Tomo nota de la recomendación y pongo a la autora en mi lista de autores pendientes.
Un saludo

marzo 09, 2006 10:57 p. m.  
Anonymous natalia (cenicienta) said...

es un gran escrito.. sin duda Caín estaba en lo cierto, lo peor no fue su crimen, sino la semilla q germino.. besos

marzo 10, 2006 1:34 a. m.  
Blogger Cris said...

Caray, pone los pelos de punta, qué estremecedor...

Ójala hubiera sido de otro modo, quién sabe si el mundo no andaría como anda, la verdad... Pero a mí me parece que en uno u otro momento hubiesen surgido las envidias. Creo que está en nuestra naturaleza codiciar lo que tiene el vecino.

Un beso, Leo. Y buen finde!

marzo 10, 2006 10:24 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Adrià – Si, es bueno conocer distintas versiones, elegí esta porque me parece que está muy bien escrita.

Tastavins – Tienes razón, tal vez todos tenemos algo de Caín y de Abel, :-)) espero que el porcentaje no sea al cincuenta por ciento.

Bohemia – Creo que si todos reflexionásemos más sobre los textos que leemos, aprenderíamos bastante más.

Azzura – Me alegra que te haya gustado, esta escritora tiene cosas muy interesantes.

Incondicional - :-)))) De nuevo hiciste tus deberes y nos aportas buena información sobre la autora del texto y gracias por la poesía, así el tema se amplía mucho más.

Dignalo – Espero que te guste, esto sólo es una pequeña muestra.

Legabal – Tienes razón, Hispanoamérica tiene un gran número de buenos escritores.

Eloryn – Espero que te guste, ya sabes que no siempre se coincide con los gustos de los demás.

Natalia – Tienes razón, la semilla se esparció y la maldad anda suelta por el mundo.

Cris – La verdad es que no se de donde salió la maldad, pero está claro que no necesita mucho abono para crecer por todos lados, es una pena que la bondad no crezca con la misma facilidad.

marzo 10, 2006 3:19 p. m.  
Anonymous diego said...

Ya que mencionaste a Gabriela Mistral, quizá deberías escribir un poco de ella después, más adelante. Un abrazo!

marzo 10, 2006 3:34 p. m.  
Blogger Ogigia said...

creo que también delmira agustini, pero no sé si es sudamericana. Estoy de acuerdo contigo en lo dle trío, Leodegundia, un beso

marzo 10, 2006 3:37 p. m.  
Blogger Dianora said...

No tenía el gusto de conocer sus textos, así que muchas gracias para acercarlos hasta nosotros. Realmente me ha parecido sobrecogedor.
Un beso

marzo 10, 2006 4:37 p. m.  
Blogger reina said...

Que hermoso texto, es de una fuerza sobrecogedora y la filosofía latente en él invita a las meditaciones más profundas.

Tomo nota una vez más de tus
interesantísimas sugerencias.

Un abrazo.

marzo 10, 2006 6:04 p. m.  
Blogger Caboblanco said...

Hola Leo; Soy un completo desastre en cuanto a poesía española... así que calcula como debo andar de rimas latinoamericanas. La historia de Caín y abel es la representación de la duplicidad del Univeso, de la eterna lucha entre el bien y el mal. Y como tal, es más vieja que el hilo negro... acuérdate de los romanos Rómulo y remo.

Un fuerte abrazo.

marzo 10, 2006 6:16 p. m.  
Anonymous Trini said...

Leo pásate cuando puedas por La vida a mi manera a ver si te gusta lo que he hecho.

Besos muchos

marzo 10, 2006 6:42 p. m.  
Anonymous unjubilado said...

Bonito post y precioso el relato de Juana de Ibarbourou. El bien, el mal y el remordimiento. Cuantos "Caines" hay en el mundo y el remordimiento se les ha perdido por el camino.
Besos.

marzo 10, 2006 9:38 p. m.  
Blogger Azusa said...

Al decir el nombre de la poetisa, me ha recordado algún poema de ella en un libro de la infancia, pero no logro recordar qué poema era...
Recuerdo que en el colegio teníamos que aprender poemas y yo siempre me aprendía también el autor y ahora me he quedado con el nombre, pero no con el poema...

marzo 10, 2006 11:14 p. m.  
Blogger Anazia said...

Pues sí que es interesante.

marzo 10, 2006 11:38 p. m.  
Blogger Raúl said...

Un muy interesante texto. Me encanta que se haya manejado en primera persona. Le da muchísima fuerza a la voz de Caín.

No había leído a la autora hasta hoy, pero intentaré conocer más su obra...

Gracias por tu saludo en mi blog. He estado algo atareado, así que no he podido actualizar como quisiera. Pero encontrar tu saludo allí, motiva a actualizar.

Saludos,

marzo 11, 2006 12:05 a. m.  
Blogger Darilea said...

Un texto interesantisimo
conocía la historia de Caín pero
esto es nuevo.
Besitos.

marzo 11, 2006 1:40 a. m.  
Blogger incondicional said...

No podías faltar en mi ronda de besos y abrazos para el fin de semana ;-)

marzo 11, 2006 1:49 a. m.  
Blogger Carlos said...

Ahora habrá que conocer mas acerca de ellas.

abrazos desde morelia que tengas un relajado fin de semana

marzo 11, 2006 4:55 a. m.  
Blogger Leodegundia said...

Diego – Creo que si lo haré, su vida fue muy triste y se refleja en sus versos, algunos bellísimos.

Ogigia – Efectivamente, Delmira Agustini también era uruguaya, pero yo no la conozco mucho, tendré que remediar eso, gracias por mencionarla.

Dianora – Me alegra que lo hayas conocido en mi página y que te haya gustado.

Reina – Si, creo que este texto tiene una gran fuerza, por eso lo elegí.

Caboblanco – En primer lugar no creo que seas un desastre en poesía española ni en ninguna otra, lo que sucede es que cada uno suele acercarse más a los temas que son sus preferidos y en tu caso no hay duda de que es la Historia, que no tiene secretos para ti.
Este relato de Caín lo elegí más por su fuerza expresiva que por lo que pueda significar esa lucha entre el bien y el mal, sencillamente me gustó como describió los sentimientos de Caín.

Trini – A estas horas, ya me pasé y me gustó y además te lo agradezco.

Unjubilado – Montones hijo, montones de “Caines” andan sueltos y además sin remordimiento alguno.

Azusa – No te preocupes, cuando tengas un poco de tiempo libre, que se que estás muy ocupada, vuelves a releerlos y seguro que ahora te gustarán más que antes pues lo harás por placer y no por obligación.

Anazia – Lo es, pero a ti no te mando que los leas de momento que bastante tienes con tus exámenes en los que te deseo mucha suerte.

Raúl – No te preocupes, comprendo que estás muy ocupado, pero cuando paso y no pusiste nada nuevo, me gusta dejarte un saludo.

Darilea – Bueno, versiones sobre Caín creo que hay tantas como personas que escriban sobre él pues cada uno le da su visión particular.

Incondicional – Gracias hermosa, tú tan atenta como siempre. Besos y abrazos para ti también.

Carlos – Y que tú también tengas un buen fin de semana en tu hermosa ciudad.

marzo 11, 2006 11:12 a. m.  
Anonymous diego said...

Volví a leer este texto porque me gustó mucho. La frase que más me gusta sin duda esta:
"Porque más negra aún que el horror de haber matado a mi hermano, es esta semilla mía de traición y de odio que ha cundido sobre la tierra cual una zarza maldita, reeditando minuto a minuto mi culpa irredimible." Supongo que es la interminable busqueda de una explicación a lo que hace la raza humana...
Esperaré entonces algo de Gabriela Mistral.

marzo 12, 2006 9:17 p. m.  
Blogger Andrea Recol said...

Más malo que Caín....bajezas humanas que todos conocemos. Sobrecogedor el texto.

Alfonsina se suicidió metiéndose en el mar? Me equivoco? Besitos

marzo 12, 2006 9:50 p. m.  
Blogger Leodegundia said...

Diego – Coincido contigo en que ese párrafo es uno de los que tienen más fuerza en este relato.
Procuraré no tardar en el trabajo sobre Gabriela Mistral.

Andrea Recol – Eso dicen, decidió suicidarse de esa manera.

marzo 13, 2006 11:00 p. m.  

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